lunes, 14 de agosto de 2017

Regina Rozenman: 'Las agencias deben migrar hacia nuevas tecnologías de publicidad'



— ¿Cuándo nace la Asociación Nacional de Agencias de Comunicación Publicitaria (ANACP)?

— La institución nace oficialmente el 15 de diciembre del año pasado. Su objetivo principal, el afiliar a las agencias de publicidad existentes en el país —de acuerdo con sus especialidades— para propender al desarrollo profesional y ético de la publicidad en el ámbito nacional, a través de capacitación y comunicación permanente entre sus miembros.

— ¿Cuántos asociados tiene?

— Este es un emprendimiento que nace con 22 agencias, todas de la red troncal, siendo la mayoría de La Paz y Santa Cruz y algunas representativas de Cochabamba.

— ¿Cuál es la región con más agencias publicitarias?

— No conocemos la cantidad de empresas del sector que hay en todo el país, porque no tenemos un censo de agencias.

— En su percepción, ¿se ha incrementado la cantidad de firmas que operan en el mercado en los últimos cinco años?

— En el transcurso de estos últimos años hubo un gran movimiento de agencias. Algunas cerraron, pero se crearon muchas nuevas. Lo que sí podemos apreciar es que cada vez se ve mayor proliferación de empresas especializadas que están ofreciendo servicios específicos de social media (basados en internet), “BTL (estrategias no masivas de comunicación para mercados específicos) y activaciones (de interacción con el consumidor). Hay contadas compañías que ofrecen servicios integrales o centrales de medios.

— ¿Cómo se identifica a una agencia de publicidad exitosa?

— Por lo general, se las mide por el número de premios recibidos, tanto en el ámbito interno como externo. Sin embargo, en nuestro país —donde no hay concursos (sobre la calidad publicitaria)—, al no tener la mayoría (de las firmas del rubro) posibilidad de participar en concursos internacionales que tienen un costo muy alto, prácticamente se las mide por los resultados que generan para sus clientes y, en especial, por la capacidad de mantenerse en el mercado por mucho tiempo.

— ¿Cuánto mueve el negocio de la publicidad en Bolivia?

— Es difícil calcular cuánto mueve el negocio publicitario en este mercado, ya que no tenemos una empresa auditora para ello como en otros países, donde además los medios declaran abiertamente sus ingresos. Se calcula que la publicidad comercial mueve en el país aproximadamente unos $us 65 millones en televisión, sin contar la participación de todas las entidades gubernamentales que emiten permanentemente campañas y que actualmente son los clientes número uno de los medios. En cuanto a medios escritos, radio, vía pública, digital y BTL, es muy complicado poder aproximarse a una cifra por lo anteriormente mencionado.

— ¿Cómo afecta la desaceleración económica a las agencias?

— (Este fenómeno) siempre es un freno para las agencias. Lo primero que cortan los clientes es la publicidad. En nuestra industria, el pago del doble aguinaldo generó también una cuantiosa pérdida y causó el cierre o quiebre de algunas.

— ¿A qué están apostando las empresas del sector cuando se reduce la inversión?

— Como en todo negocio, tienen que migrar hacia nuevas técnicas publicitarias y tecnologías. Muchas están mirando el mundo digital, pero es bastante complicado entrar en éste, falta talento humano y conocimiento. La publicidad ya no es solo Tv, radio y prensa, hay que pensar mucho mas allá. Hoy la agencia que no conozca la diversidad de nuestro país y el comportamiento del uso de medios de nuestros habitantes, dificilmente podrá realizar estrategias interesantes para los clientes.

— ¿Los medios son cada vez más caros para anunciar?

— A los medios hay que mirarlos también como empresas. Cuando todo se inflaciona, lamentablemente ellos también tienen que subir sus tarifas. Generalmente los ven como los malos que cada vez cobran más caro, sin embargo les está siendo también complicado subsistir para ellos cuando las inversiones de los clientes bajan. En realidad, los medios y las agencias somos parte de una industria sin chimenea y parte de la cadena productiva de todas las empresas.

— ¿En qué medios se anuncia más: televisión, radio o prensa? ¿Hubo en los últimos años algún cambio de hábito en el consumo publicitario?

— La Tv sigue siendo el medio más aceptado, le sigue la vía pública, social media, impresos y radio, en ese orden. En el segundo caso, en estos últimos tres años hubo un gran movimiento en los hábitos de consumo de medios. El ingreso de los teléfonos inteligentes está cambiando radicalmente la manera de informarse y de comunicarse de las personas.

— ¿Cuál el reto de las agencias?

— En Bolivia tenemos un gran problema, no tenemos escuelas o universidades que preparen adecuadamente a nuestros profesionales. Las tendencias en el mundo del marketing y la publicidad han cambiado y están cambiando día a día. Hay muchísima información al respecto, pero nos falta profesionales bien capacitados y que sean capaces de adecuarse a los permanentes cambios que la tecnología nos trae en esta industria. Por otro lado, tenemos que ser capaces de gestar estudios de mediciones reales y tener mayor cantidad de herramientas que nos den la información que necesitamos. Solo hay cuatro o cinco agencias en todo el país que usan herramientas para hacer (este tipo de) estrategias.

Pérfil:

Nombre: Regina Rozenman

Profesión:Comunicadora

Cargo: Presidenta de la Asociación Nacional de Agencias de Comunicación Publicitaria

Apasionada por la publicidad

Estudió Comunicación Social en la Escuela de Mónica Herrera (Chile) y posee un masterado en Marketing de la Universidad Mayor de ese país. Antes de fundar su propia compañía, Consorcio Publicitario, ocupó los cargos de gerente de Marketing en la papelera brasileña Anapel y gerente comercial en los periódicos cruceños El Mundo y El Nuevo Día. La cruceña sostiene que la publicidad siempre fue su “pasión” porque es una profesión que le permite “recrearse todos los días, contar con la capacidad de buscar resultados de manera creativa, conocer sobre distintos rubros y tener una perspectiva real de los constantes cambios que está sufriendo la conducta humana”.

¿Qué hacer para seguir creciendo en tiempos de desaceleración?



Innovación, tecnificación, diversificación y perseverancia son las claves para que los negocios mantengan su crecimiento en estos años de desaceleración de la economía del país, de acuerdo con cinco emprendedores exitosos.

Estos empresarios fueron parte del panel de expositores que compartieron su experiencia con los, en su mayoría, nuevos emprendedores que asistieron a la sexta versión del Foro Pyme del Banco de Crédito BCP, de apoyo a la pequeña y mediana empresa.

“Al principio todo parece muy complicado, pero la perseverancia es clave para lograr lo que uno se propone”, aseguró en el evento Jesús Cerda, quien desarrolló cuatro iniciativas en producción y comercialización de productos, entre ellos el Té París.

En seis años, el foro benefició a más de 12.000 nuevos empresarios que llegaron al evento gratuito “para aprender los secretos del buen negocio, destacó Marcelo Trigo, gerente general del BCP. Uno de ellos fue Óscar Incapoma, propietario de una importadora de repuestos para vehículos, quien comenzó su negocio con una premisa: “sobrevivir o morir en el intento”. “Aquí me tienen”, dijo, “enfrentando todos los desafíos que supone hacer empresa en Bolivia”.

Entre 2006 y 2013, el PIB del país registró un crecimiento promedio anual de 5,01%, alcanzando su nivel más bajo en 2009 (3,36%) y su pico más alto en 2013 (6,78%). A partir de ese año, la economía empezó a desacelerarse a 5,46% en 2014, a 4,85% en 2015 y a 4,26% en 2016, cuando la proyección inicial era de 4,5%.

Moisés Pacajes

Del Complejo El Carmen

“Hay que medir la capacidad para no cometer errores al momento de invertir y, por supuesto, contar con un colchón económico para contrarrestar los momentos difíciles. Lo más importante en mi rubro es el tema del equipamiento. Hay que reinvertir el dinero, porque ahora estamos llegando a un nivel en el que cada vez las exigencias son mayores. Y por supuesto, hay que ofrecer lo mejor en materia de higiene e inocuidad, circunscribiéndonos en la calidad”, señala Pacajes, quien trabaja desde hace 19 años en el sector de alimentos, servicios y bebidas.

Jesús Conde

De Alimentos Gustossi

“Recomiendo tecnificar y automatizar los procesos. Hoy, la mano de obra y todas las cargas sociales que existen se hacen muy pesadas para la empresa. Entonces, una buena opción sería la automatización para la reducción de personal. En mi negocio nada se hace de forma manual. En la planta de galletas, en los procesos que van desde el amasado hasta el envasado, una línea a lo mucho podría ser manejada por unas cuatro o cinco personas”, dice Conde, quien está en la industria de alimentos y, principalmente, de la construcción desde hace 25 años.

Israel Martínez

Importador

“Esta desaceleración se ha notado en todos los aspectos de la empresa, pero lo que nos mantuvo a flote es la diversificación, tratar de no invertir todo el dinero en una sola actividad. Lo que hicimos fue ofrecer otros servicios como logística de importación, alquiler y venta de baños portátiles y un consultorio médico para diagnósticos con lo último en tecnología. Hay que tratar de mantener la mente abierta a los negocios y estar pendientes de las oportunidades que se presentan”, afirma el empresario con 12 años de experiencia en comercio exterior.

Raúl Huanca

De escobas La Reynera

“En base a mi experiencia, el consejo que puedo dar para estos tiempos es innovar, eso lo importante, porque el mercado está ahí, pero hay que ver qué producto necesita. En todo gran negocio manda la innovación, si hay productos que no se están moviendo hay que buscar otros y así seguir trabajando. La gente del comercio comenta que ya no hay venta, pero nosotros aprovechamos ese tiempo para sacar nuevos productos, nos da la oportunidad de copar esos espacios”, dice Huanca, quien se encuentra en el negocio desde 2007.

Lucio Ibáñez

Dueño de una óptica

“Lo que siempre hemos hecho a pesar de la baja en la economía es perseverar, siempre hay momentos malos y buenos, así que el optimismo es importante. Hemos sentido la baja y optamos por un préstamo para conseguir nuevos equipamientos con tecnología y para dar más y mejores servicios. Al mismo tiempo, buscamos nuevas estrategias de marketing para conseguir nuevos pacientes, incluso saliendo a las calles con el maletín en la mano”, cuenta Ibáñez, quien tiene una óptica y centros médicos desde hace 15 años.

martes, 8 de agosto de 2017

Paro cardiaco acaba con la vida de Joaquín Dabdoub


Un fulminante paro cardiaco acabó ayer con la vida del reconocido empresario cruceño y exembajador de Bolivia en Japón en la gestión 2004-2007, Joaquín Dabdoub Álvarez (56), causando consternación en su entorno familiar, laboral y entre sus amistades.

A las 8:30 el empresario despertó, le dijo a su esposa, Lilibeth Quiroga, que no se sentía bien y trató de levantarse, pero no tuvo fuerzas y se desplomó en la cama delante de su compañera de vida desde hace 28 años.

De inmediato llamaron a los paramédicos, que, según aseguró la esposa a sus allegados, no demoraron más de cinco minutos en llegar a socorrerlo para trasladarlo a la clínica. Intentaron reanimarlo, pero vanos fueron los intentos. Su vida se apagó en pocos minutos.

La mala noticia encontró a sus hijas mayores trabajando afuera. Nabila (26), en Europa, y Alexia (24) en San José de Chiquitos; la menor llegó ayer por la tarde, mientras que la mayor está de venida y se espera su llegada a las 13:00. El único que se encontraba en la casa era Omar (13), el hijo menor.

Consternación en su entorno
Su hermano, Gabriel Dabdoub, expresó su dolor y consternación por tan irreparable pérdida, dado que Joaquín era una persona muy querida por toda la familia y los amigos. “Éramos muy unidos, pero murió como él decía que quería hacerlo, de un infarto”, dijo con pesar.

Mónica Fuertes, amiga de la familia, lo describe como una persona muy gentil y superamable, un hombre muy detallista y romántico con su esposa y atento con sus hijos.

“Con Lilibeth hacían la pareja perfecta, se complementaban el uno al otro, ambos creaban momentos hermosos para su familia y también para los amigos. Él era un excelente anfitrión al que le encantaba abrir las puertas de su casa. Pasamos muchos momentos lindos en ese hogar. Realmente es una gran pérdida”, lamentó Fuertes.

Su primo, Carlos Dabdoub, lo recuerda como un gran hombre, una persona emprendedora desde muy joven, de carácter vivaz, positivo y con una alta autoestima. “En las reuniones de la familia él siempre se convertía en el centro de atención”, remarca.

El entierro será mañana
Según la información proporcionada por su hermano, los restos del empresario están siendo velados en la sala Armonía de Las Misiones y el entierro será mañana a las 10:00. ¡Paz en su tumba, don Joaquín, y que Dios le dé el descanso eterno!

domingo, 6 de agosto de 2017

“Ya estamos en la era de la tecnología inteligente”

Fernando Ortega es uno de los expertos más reconocidos de la región en nuevas tecnologías. Conversó con universitarios de Santa Cruz invitado por la Unifranz. Destacó el potencial que tiene América Latina, pero alertó que enfrentamos un retraso tecnológico alarmante


Fernando Ortega es uno de los mayores especialistas en economías del futuro de América Latina. Asegura que ya estamos en la Cuarta Revolución Industrial y en la Era de la Tecnología Inteligente. Llegó a Bolivia invitado por la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) en el marco del foro internacional sobre Jóvenes y Empleo que organizó las Naciones Unidas y el programa Siembra Juventud. Destacó que los países de la región están rezagados en sus sistemas educativos, científicos y tecnológicos para enganchar con una sociedad de cambios acelerados que demandan nuevas capacidades y ofertas de consumo.

¿Cuáles son las claves de la nueva economía global?
Estamos viviendo la cuarta revolución industrial. Es lo que, técnicamente, llamamos la Era de la Tecnología Consciente. El punto de inflexión se dio en 2011, dado que en ese año ocurrieron dos hechos fundamentales para esta transformación. Uno popular y otro técnico. El primero ocurrió durante el programa de concurso sobre cultura general que se dio en la televisión estadounidense llamado Jeopardy! Todas las semanas acuden cientos de personas a tratar de responder preguntas sobre arte, ciencia, política, geografía, historia, deportes, cine y música. Aquel año, los ejecutivos de IBM propusieron a los productores del programa hacer una competencia Hombre vs. Máquina. Enfrentaron, entonces, la supercomputadora Watson sin conexión a internet; es decir, disco duro contra el cerebro de los dos humanos más ganadores del concurso. Aceptaron la propuesta. Un millón de dólares era el premio. ¿Quién cree que ganó? No ganaron los genios, sino la máquina. Era la primera vez que una máquina superaba al hombre en un concurso abierto. Ya había ocurrido en 1998 cuando otra supercomputadora, la Deep Blue, también de IBM, había superado a Gary Kaspárov, campeón mundial de ajedrez. Pero se trataba de un juego con reglas simples y que podía ser fácilmente programable. En este caso se trataba de un concurso de conocimiento con preguntas con doble sentido, con adivinanzas. Entonces, la máquina fue capaz de discriminar todas estas posibilidades, tener respuestas coherentes, y entender el lenguaje natural, igual que los humanos.

La tecnología comienza a superar al ser humano…
El segundo hecho fundamental es el surgimiento, en 2011, de la primera generación de computadoras cuánticas comerciales. Este es el nuevo paradigma de la computación. Ya no se trabaja con el sistema binario, 0-1, sino por vectores. Es decir, pueden tener un valor 0-1, o cualquier valor, dado que es un vector, con lo cual se multiplican miles de veces las capacidades de procesamiento de datos. Estamos frente a una nueva revolución tecnológica. En 2013 se lanzó la segunda generación de computadoras cuánticas y recientemente la cuarta generación de este tipo de equipos. Esto implica un cambio muy drástico con respecto a lo que hoy tenemos por conocido. La Era de la Información ya murió, duró desde la primera PC en 1974 hasta 2011; es decir, unos 30 años.

¿Qué consecuencias tiene esta realidad?
La revolución de la tecnología consciente plantea un cambio total de los paradigmas. El mundo, como lo conocemos ahora, ya no será el mismo. Pensar que la inteligencia artificial nunca va a superar la inteligencia humana es falso. De aquí a 2030 se espera que ocurra la “singularidad tecnológica”; es decir, el momento en que la inteligencia artificial equipara las capacidades de la inteligencia humana. Las grandes corporaciones incorporarán en su directorio a un dispositivo de inteligencia artificial. Ese será el hito de este cambio trascendental. Votará con su propio criterio y dirá que esto debería hacerse. Ya verán los humanos si lo siguen o no lo siguen. Antes fue el test de Turing, ahora vamos más allá de eso.

Esto conllevará a que muchos oficios serán desplazados por las máquinas…
Hasta este momento, todas las revoluciones anteriores, la Revolución del Vapor, la Electricidad y de la Informática, lo que hicieron fue generar más empleo. Más crecimiento, más empleo. Ahora, será al revés. Más crecimiento, menos empleo. Porque lo que se va a buscar es productividad y, en ese sentido, las máquinas ganan a los seres humanos. La máquina no tiene vacaciones, no tiene ocho horas de restricción a su trabajo, no sale con licencias de embarazo ni de enfermedad, ni tiene beneficios sociales, no tiene que ir a visitar al colegio el Día del Padre o de la Madre. Las máquinas trabajan 24 horas, 365 días al año y, entonces, aumentarán la productividad de forma sideral.

¿Y a qué nos vamos a dedicar los seres humanos?
Allí viene el siguiente paradigma. La principal fuente de ingresos de las familias hoy es el empleo, es el trabajo. Por eso tenemos el ‘trabajo digno’ y los conceptos laborales que manejan la OIT y las organizaciones no gubernamentales. Hagamos un poco de teoría económica. ¿Cuál es la base del sistema capitalista? El consumo. Si hay consumo, hay oferta. Si hay oferta, tenemos producción y las empresas. Pero para que haya consumo necesitamos un ingreso. La principal fuente de ingreso hasta este momento ha sido el empleo. En el futuro, por la sustitución del empleo por las máquinas, la crisis de empleo va a ser terrible. Entonces surge el nuevo paradigma: UBI (Universal Basic Income). El Ingreso Básico Universal. Todo ciudadano al cumplir los 18 años va a recibir un sueldo del Estado sin trabajar. Eso le debería cubrir los gastos básicos. Si quiere ganar más, deberá trabajar. Pero que se la busque a través del autoempleo o que desarrolle capacidades para que sea de los pocos humanos que tengan contratos dependientes. Esto funciona en economías desarrolladas y ordenadas donde la informalidad es mínima. Pero no se aplica en países como los nuestros. En América Latina la informalidad va entre un 60 y 70%, por lo tanto la presión tributaria es muy baja, un 14 o 17% del PBI. Pese a todo, Canadá y algunos países nórdicos están comenzando a armar sus UBI, lo cual es una solución donde todos ganan. Desde la izquierda hasta la derecha, todo el mundo estará feliz. Desde la izquierda dirán, se logró el socialismo. Los de la derecha dirán que va a seguir funcionando la maquinaria capitalista porque la gente va a tener que consumir. Puede sonar políticamente incorrecto, pero esta será una solución que no la vieron ni Marx ni Engels ni Lenin. Al socialismo se va a llegar por la tecnología, no por la lucha de clases.

Entonces, ¿hay esperanza?
Eso ocurrirá en los países de-sarrollados. Aquí tenemos problemas serios sin resolver todavía. Sobre eso tenemos mucha gente que está desfasada pensando en los paradigmas anteriores. Muchos hablan del Bono Demográfico y dicen que América Latina tiene un momento especial porque va a tener una gran población de jóvenes. Vamos a tener jóvenes sí, pero ¿vamos a tener capacidad de emplearlos? Y no ven el crecimiento de los Ni-ni, que ni trabajan ni estudian.
Estas son las señales que ya nos indican el problema que vamos a tener. Estos chicos van a entrar al mercado laboral en un momento en que ya no se va a demandar gente.
Se las tienen que buscar ellos solos, el autoempleo y el emprendedurismo.
Pero hay que pensarlo muy rápidamente, porque cada año ingresan millones de jóvenes al mercado laboral en América Latina y esta es una bomba social incontenible.

¿Qué debilidades tiene América Latina?
Tenemos, en primer lugar, un serio problema de capacidad de generación de conocimiento. Esto va desde la educación en todos sus niveles, pero también tenemos un problema de retención de nuestros talentos. Nuestra gente se va a otros países desarrollados. Nuestros chicos más promisorios se van. Y nosotros hacemos el papel de tontos. Ahí están los concursos de Google, Facebook o Intel sobre innovación, donde hacen un screaning (escaneo) de todas las ideas brillantes de los chicos. Entonces eligen a la crema y nata del conocimiento local, a los que les ofrecen ir a Silicon Valley para implementar sus ideas. Cuál es el problema. Economía de escala. Si a China tú le quitas 100.000 talentosos no le pasa nada. En China se gradúa medio millón de ingenieros todos los años. Si le sacamos 1.000 talentosos a América Latina, y la cosa se complica. Educar sí, pero también retenerlos y atraer nuevos talentos de otros países para que aporten al desarrollo científico y tecnológico de nuestros países.
Lamentablemente lo que les podemos ofrecer es muy poco por la falta de financiamiento, por la inseguridad creciente en nuestras ciudades y falta de condiciones para otorgar una calidad de vida adecuada. Lo otro es la brecha de infraestructura. Déficit que viene de atrás y que necesitamos generar para adelante. En octubre, Corea del Sur lanza Internet 5-G (5 gigas por segundo) y la cobertura de Internet 4-G en América Latina recién se está desplegando.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Rudy Rivera Durán, entre la empresa y la bicicleta

La vida de Rudy Rivera se desarrolló en varios escenarios y en todos supo destacarse. Sí, efectivamente, él siempre fue competitivo, y no solo en el campo empresarial; sino también en lo deportivo, en las pistas, al mando de un volante.
Si bien quedó atrás el tiempo de las competencias de karting, ahora, Rivera está dedicado a practicar ciclismo, su nueva pasión

El nombre de Rudy Rivera tiene peso, es uno de los empresarios cochabam- binos más reconocidos, por sus decisiones acertadas y los desafíos que encaró en sus emprendimientos; él, reconoce que se destacó en los negocios y, ahora, lo cuenta con humildad y gratitud a la vida

Rudy Rivera Durán es el primogénito de Ruth Durán y Eduardo Rivera. Llegó a este mundo en 1947; dentro de pocas semanas cumplirá 70 años de una vida feliz y productiva.
Fue en Sucre, la ciudad de los cuatro nombres, donde estudió y compartió sus travesuras con su única hermana menor, Yvonne; allí se graduó del bachillerato. En 1970 obtuvo el título profesional como licenciado de la carrera de Ciencias Económicas de la Universidad Mayor Real y Pontificia San Francisco Xavier

Hasta ese momento, su vida se había visto fusionada con las actividades típicas de la mayoría de los jóvenes. “Desde temprana edad me gustaba la combinación de las ruedas y el motor”, confiesa mientras su rostro esboza un gesto, como queriendo recuperar entre sus recuerdos el preciso momento en el cual se subió sobre una motocicleta y se enamoró de la velocidad.
Al poco tiempo de haber salido bachiller, en base a esfuerzo y desempeño académico, obtuvo una beca del Instituto Superior de Administración Pública en La Paz, durante el gobierno del general Hugo Bánzer Suárez

“El compromiso era trabajar tres años para la Contraloría de Gobierno. Hasta ahora considero que fue el mejor curso y, además, lo mejor que me pudo pasar”, afirma el empresario. Es que, en medio de su formación, llegó a su vida el amor, de la mano de María del Carmen Mendoza Palomo, con quien mantuvo una hermosa relación amorosa. Él sabía que era momento de tomar una decisión, se arriesgó y le pidió matrimonio. En abril de 1973 contrajeron nupcias en una ceremonia en el templo del Montículo, en La Paz.
A partir de ese momento, su vida tenía un nuevo sentido y su hogar se convirtió en su proyecto más importante.
A los pocos meses de su unión matrimonial, Rudy Rivera fue invitado a cumplir funciones en la Contraloría de Cochabamba; luego se incorporaría al grupo de trabajo del Servicio Municipal de Agua Potable Alcantarillado Sanitario (Semapa), como auditor, donde se quedaría a trabajar un corto tiempo

A los pocos meses, recibió la propuesta de trabajar en el sector privado, en la carpintería Pesce

Meses después, su padre, lo sentaría para hablar acerca de la posibilidad de emprender un negocio propio. “... y así empezamos el plan integral de cría de pollo y con el tiempo nos convertimos en la segunda granja avícola más grande de Bolivia”, asegura Rivera

En 1977, tres años después de iniciar la sociedad con su padre, dejó la administración de la granja en manos de su progenitor, para llevar adelante un estudio de factibilidad, de lo que más adelante se convertiría en Duralit, una empresa de productos de fibrocemento

“Ingresé con el 10 por ciento de inversión y comencé a trabajar con los suizos de Amindus Holding, hasta convertirme en presidente ejecutivo y dueño de la fábrica”. Un proyecto empresarial que llevó adelante desde 1977 hasta el 2006, cuando vendió sus acciones a la empresa Mexalit de México

A partir de entonces, Rivera comenzó a realizar múltiples inversiones en Cochabamba y participar en nuevos proyectos económicos, como Inbolteco, Indatrop, inversión en el Banco Bisa y Vitalicia. Paralelamente a su actividad empresarial, se dedicaba a sus
hijos y al deporte tuerca

En su faceta familiar, Rudy y María
del Carmen fueron bendecidos con cuatro hijos: María Paola, Ana Emilia, María del Carmen y Rudy Jr.; quienes son el sentido de vida del empresario

Su pasión por las ruedas lo inclinó hacia al lado de la práctica del karting, un deporte en el cual llegó a levantar
la copa del campeón en una oportunidad; pero, luego de varios años de vivir esta experiencia, dejó de practicarlo

“Por aquellos años, tenía un gusto particular por los autos; tanto así, que me encantaba tomar la carretera y realizar viajes junto a mi familia. Por esas experiencias, considero que todo tiempo pasado fue más noble, con más valores y respeto, por lo que los conductores en carretera nos apoyábamos y colaborábamos, en cambio ahora hay inseguridad en las rutas”, reflexionó

A partir de 2006, luego de la venta de acciones de Duralit, el conocido empresario asumió la gerencia administrativa de un pequeño grupo empresarial bajo el nombre de Etexbol Inversiones S.A., que desarrolla proyectos económicos y empresariales

En la actualidad, su amor por las ruedas lo llevó a apasionarse por la bicicleta. Un medio de transporte que le permite ejercitarse y despejar la mente y ver las cosas desde otro ángulo, quizá uno menos competitivo, pero mucho más saludable

Rudy Rivera confiesa estar aún lejos
de su jubilación. Ahora está contento con su nuevo rol, el de abuelo, y reconoce que está tratando de transmitir
a sus nietos, su pasión por las ruedas.

Juan Valdivia, el empresario “modelo 50 que sigue invirtiendo”

CUATRO DÉCADAS HACIENDO EMPRESA

Bolivia es un país para seguir invirtiendo y generar empleo, dice Juan Valdivia Almanza, un empresario que asegura que desde que retornó a su tierra no ha dejado de invertir en diferentes rubros.

Valdivia es un quillacolleño que en 1969 migró a Brasil, donde vivió 12 años, tiempo en el que no solo se graduó de ingeniero agrónomo sino que también hizo capital para volver a Bolivia y hacer empresa.

En medio de vehículos último modelo de Honda, marca de la que tiene la representación en Cochabamba, Valdivia contó un poco de su historia, de sus pasiones, sus inversiones y sus proyectos.

Un tanto cauto, pero orgulloso de las empresas que tiene solo en Cochabamba, dijo que una de sus últimas inversiones fue precisamente Honda, una importadora de la famosa marca japonesa de vehículos que en poco tiempo ha logrado repuntar sus ventas y presencia en el mercado cochabambino.

"Ahora estamos con algunos proyectos más. Pensamos incursionar

en el mercado inmobiliario y en el de servicios, dos áreas interesantes que de a poco lo haremos", afirma Valdivia al comentar, entre risas, que aún tiene mucho por hacer, aunque es un "modelo 50", por haber nacido en 1950.

El quillacolleño comenzó hacer empresa en Brasil, a donde migró en 1969, pocos años después de que su hermano mayor Darío lo hiciera.

"Me fui a estudiar así como lo hicieron mis otros hermanos (Darío, Freddy, Hugo -fallecido-, Yolanda, Nelly y Nicolás). Allí también comencé a trabajar. Empecé en un empleo ganando 2.500 cruceiros y terminé siendo el gerente de la empresa Manha".

Ya en 1977 decidió emprender su propia empresa junto a sus hermanos con quienes hizo sociedad y decidió invertir en la agricultura y la construcción de departamentos.

En ese tiempo, asegura que trabajó "duro", pero ni las altas temperatura del país carioca ni las largas jornadas que implicaba impulsar el crecimiento de las plantaciones de soya, arroz, trigo, entre otros, impidió que Valdivia y sus hermanos hicieran que su empresa salga adelante.

Sin embargo, un día de 1981 tomó

la decisión de volver a Quillacollo, la tierra que lo vio nacer y donde había dejado a sus padres Felipe Valdivia

e Isabel Almanza.

"El Juan se ha vuelto loco, se quiere ir, dijeron mis hermanos, quienes no podían creer la decisión que había tomado. Y es que extrañaba a mis padres, a mi tierra, a mi gente".

Fue así que ese año, Valdivia retornó a su tierra y creó la empresa de fertilizantes Agrobol, un negocio que comenzó con la instalación de una tienda en la tradicional Cancha de Cochabamba y de a poco se expandió al Valle Alto y luego Santa Cruz. Hoy, Agrobol es una de las mayores distribuidoras de fertilizantes del país.

DONAL, LA NUEVA APUESTA

En su afan de seguir creciendo, el empresario decidió dar un giro de 360 grados e invertir en el rubro de servicios. Fue así que en 2003 decidió abrir la heladeria Donal, un negocio que asegura comenzó con el pie derecho así como otros emprendimientos que realizó tanto en Bolivia como en Brasil.

Sonriente, recuerda cómo el 27 de mayo de ese año, cuando inauguró Donal, los productos que ofertó se acabaron en "un cerrar de ojos".

"Mi esposa, María Luz Zambrana, no sabía qué hacer porque los clientes le seguían pidiendo. Entonces, le dije que no se afligiera sino que diera gracias a las virgencitas de El Carmen y Urcupiña porque nos había ido bien".

INCURSIÓN EN LA POLÍTICA

Tres años después de emprender Donal, Valdivia decidió incursionar en la politíca como candidato uninominal del Movimiento Al Socialismo (MAS) por Quillacollo.

"Gané y tuve que irme a La Paz a cumplir como diputado. Fue entonces que dejé a mi esposa y mi hija Camila, de apenas 16 años, a cargo de Donal".

Años después y ya de retorno en Cochabamba, "sin muchas vueltas adquirí el complejo que hoy es El Cortijo, donde está la heladería, el restaurante y el pub, negocios que son manejados por mis dos hijos, Eduardo y Samuel".

Valdivia comenta que hoy todos sus hijos tienen trabajo y son responsables de su destino. "Les dije que aquí todos trabajan, sino no hay Navidad, Año Nuevo y otras cosas. En mi casa manda la democracia" (ríe).

"Los jóvenes deben educarse, tecnificarse; tienen que ser buenos economistas, no gastar mucho y también aprender la parte legal para hacer las cosas bien. Debe existir credibilidad, hay que ser sinceros y crear confianza en la gente".

Sobre sus futuras inversiones, Valdivia comenta que Donal comienza a expandirse. Hace un tiempo adquirió un terreno en el sector de la Isabel la Católica, en La Paz, donde hoy se viene construyendo una gigante heladería. “Queremos seguir creciendo y estoy seguro que así lo haremos”.

Sobre sus negocios en Santa Cruz

y otros departamentos del país, así

como los que aún tiene en Brasil,

el empresario quillacolleño dice que prefiere contarlos en otra oportunidad.

Por ahora, su prioridad es Cochabamba, donde ya tiene planes y que pronto los revelará.

Devoto



Juan Valdivia

Almanza es un devoto tanto de la Virgen de Urcupiña como la de El Carmen.

Su devoción, dice que no es de ahora sino viene desde sus padres, quienes encomendaban siempre por la salud y protección de todos sus hijos.

Asimismo, asegura que es un cochabambino de cepa, aquel que le gusta comer el quesillo, el k’allu, la llajua, el picante de pollo y otros platillos criollos, pero siempre con una tutuma de chicha.

También le agrada la sopas al estilo qhochala.

Anécdota



La vida del empresario dice que está llena de anécdotas. Recuerda que hace años casi tuvo que obligar a sus padres, Felipe e Isabel, a viajar a Brasil para que hiciera mejoras en la vieja casita que tenían en Quillacollo. “Cuando vieron que estaba haciendo cambios se asustaron,

entonces con mis hermanos les

pedimos que viajaran para que tranquilamente pudiera transformar y regalarles una nueva casita por todo lo que ellos habían hecho por nosotros”.

Evo



Juan Valdivia no esconde su afinidad con el partido de Gobierno ni su amistad con el presidente Evo Morales y otras autoridades, a quienes conoció a principios de 2000.

No por nada, sostiene que lo invitaron a ser candidato a la diputación por Quillacollo.

Cree que en estos 11 de años de Gobierno del MAS, el país ha crecido y se ha potenciado como nunca antes.

El empresario llama a seguir invirtiendo y a confiar en el país, porque solo así habrá más

empleo para los

bolivianos.

Cómo trabajar en equipo

Es casi de ley que todas las escuelas y universidades enseñen a las personas a trabajar en equipo. Pero ¿cómo enseñarle a una persona que trabaja en una empresa en un nivel operativo, que no acudió a la escuela?

A continuación algunos consejos:

1. Divida a sus empleados por áreas: empleados operativos, administrativos, de trato al cliente, etc.

2. Haga una lista por áreas de todas las cosas que quiere que sus trabajadores hagan, por ejemplo mantener el local limpio, mejorar su productividad, etc. Seleccione cuáles de esas actividades son generales, es decir, le corresponden a todos los empleados, como la limpieza y cuales aplican a sólo un área, como sería elaborar un producto, lo cual es exclusivamente operativo.

3. Ponga una forma de medición, es decir, cómo y cuándo va a medir que se haya limpiado, se haya mejorado los tiempos de elaboración de un producto, etc.

4. Asigne una meta a cumplir, por ejemplo, tener el local limpio todos los días temprano y se revisará a una hora, reducir los tiempos de producción un 10 por ciento, etc. Considere metas reales.

5. Por cada meta que cumplan, asigne tres tipos de premios: el individual, el grupal y el general.

6. Castigar a todos. Por ejemplo, si desea que no falte injustificadamente un empleado castigue a todos, es decir, si alguien del área operativa falta un día éste tendrá una multa de Bs 40 y además todo el equipo operativo tendrá un castigo de Bs 10.

7. Fondo de castigos y premios. Si se va a manejar con premios y castigos monetarios, entonces el dinero de cada castigo que aplique súmelo a un fondo. Cuando dé un premio, el dinero lo sacará del fondo, de esta forma el empleado verá que la empresa no está engañándolo.

martes, 1 de agosto de 2017

El valor de la marca hoy

En la actualidad, los grandes éxitos de las compañías dependen de elementos que generan una diferenciación significativa, ofrecen un “algo más”, un “plus” o un “valor intrínseco”, que al vincularse con un buen producto, excelente diseño y un adecuado establecimiento de redes de distribución originan campañas que sobresalen en el mercado y conquistan los objetivos planificados.

El marketing experimenta en los últimos años un enfoque que intenta explicar el valor intrínseco de la marca, la cual genera ciertas conexiones sentimentales, afectivas y neuronales en los clientes.

Estudios demuestran que la marca es una mezcla de atributos tangibles e intangibles, simbolizados por un logo y un nombre, que debidamente administrados son capaces de influenciar y generar un valor simbólico que alimenta el deseo por una determinada marca, por lo tanto, las ansias de poseerla.

Debido a esto, la marca va más allá de ser un simple nombre, se convierte en un modelo de vivir, sentir y de relacionarse con el entorno, ya que no sólo viste y posiciona al producto, sino también forma parte de la persona en toda su integridad, se acomoda a estándares de vida e irradia comportamientos basados en la seguridad, la autoestima, la aceptación a determinados grupos sociales y la búsqueda de la identidad personal.

Es por esto, que la concepción de la marca debe basarse en estudios sociológicos y personales para adecuarla a un determinado estilo de vida y segmento de mercado.

En resumen, la marca ya forma parte del mundo y de nuestras vidas, ha llegado a ser un elemento de importancia en la toma de decisiones por su valor estético, original y social, sirve como instrumento clave de diferenciación y provee elementos de satisfacción intangibles.

Cómo perdí mi batalla de 25 años en contra de la jerga corporativa



Llevo casi un cuarto de siglo escribiendo columnas que piden a los empresarios que dejen de escribir basura. Durante este mismo período ellos no me han hecho el menor caso.

El primer ejemplo que encontré fue un artículo que escribí en 1994 burlándome de la tonta jerga del mundo de los negocios, argumentando que el lenguaje se había vuelto tan estúpido que el péndulo tenía que regresar y que pronto se restablecería el lenguaje sensato y claro sobre los negocios. ¿Cuáles eran las palabras y frases que criticaba entonces? Global, reducción de personal o “downsize”, y la peor de todas, el disparate matemático, “comprometidos al 110 por ciento”.

¡Qué época tan inocente!

Llegué rápido a julio de 2017, cuando un empresario se sienta a escribir un blog sobre su compañía. “Estamos enfocados un millón por ciento en esfuerzos positivos, de movimiento delantero y accionables para ayudar a facilitar cambios”. Cuando alguien me envió esta idiotez la semana pasada, lo leí y me encogí de hombros.

Durante las últimas dos décadas, han ocurrido dos cosas. La estúpida jerga de las empresas se ha vuelto un millón por ciento más estúpida, y yo he dejado de pronosticar que habrá una reversión de esta tendencia. Estoy 110 por ciento segura de que no sucederá.

No sólo ha aumentado la producción total de disparates, sino que los peores infractores han seguido superando sus mismos esfuerzos, sin tomar en cuenta mis esfuerzos por avergonzarlos para que desistan.

Howard Schultz es un campeón del uso de disparates. El director ejecutivo de Starbucks me ha suministrado más material para mis columnas que ningún ejecutivo vivo o muerto. No obstante, persiste en ello. A principios de año, anunció que los nuevos Starbucks Roasteries estaban “suministrando una experiencia inmersiva, ultra-premium, café-delantera”.

En esta tontería ultra-premium y jerga-delantera, la única palabra aceptable es “una”. Schultz ha elaborado una mezcla de jerga nueva y vieja, coronándola con su propio toque especial. “Suministrando” y “experiencia” son términos molestos, pero no nuevos. “Ultra-premium” es una inflación lingüística innecesaria. “Inmersiva” está de moda, aunque no es recomendable si uno se refiere a líquidos hirvientes. La innovación es “café-delantera”. Suena formidable, ¿pero qué significa?

Es muy posible que Schultz no lea el Financial Times y que sus allegados que sí lo hacen se abstengan de enviarle artículos que se burlan de su forma de hablar, pero aún si hubiera visto las columnas, dudo que hubieran hecho una pizca de diferencia.

El mundo de los negocios se divide en dos tipos de personas. Los que hablan basura (la mayoría) y los que no lo hacen. La característica definitiva de los devotos a hablar basura como Schultz es que simplemente no piensan que esto sea un problema.

¿Y por qué deberían hacerlo? Mientras que yo he pasado décadas enfureciéndome por simples palabras, él ha estado haciendo una diferencia en cómo vive y bebe la mitad del mundo. Mayormente gracias a él todos andamos por las calles cargando cubos de cartón llenos de líquido marrón pálido que sorbemos a través de tapas de plástico. Schultz no sólo ha hecho esta diferencia, sino también dinero. Alrededor de 3,1 mil millones de dólares, en realidad.

Hablar basura no sólo no le hizo ningún daño, me temo que puede haberlo ayudado. Los nuevos “roasteries” lucen un decorado a lo Willy Wonka excepcionalmente vulgar, con granos de café volando dentro de tuberías transparentes. Cuando el estilo es todo falsedad, el lenguaje tiene que estar a su nivel.

A través de los años, Schultz ha demostrado consistentemente lo bien que funcionan los disparates lingüísticos para los empresarios. Así que cuando un analista pregunta si vas a adquirir algo, podrías decir “no”, lo cual es demasiado parco y claro, o podrías usar 33 palabras en vez, como lo hizo Schultz hace unos años: “Yo diría que tenemos bastante que digerir en este período inicial, y cándidamente no hay nada en nuestra mirilla que sugiera que vamos a involucrarnos o comprometernos con algo que vamos a adquirir”.

¡Perfecto! El público estará tan aburrido, que nadie va a pedir que se rindan cuentas.

Aún más impresionante es cómo nos ha mostrado la mejor manera de incrementar el impacto emocional. El dinero no compra el amor, pero el amor puede compensar por poco dinero. Así que recientemente envió un correo electrónico a cerca de 100 mil de sus empleados estadounidenses (la mayoría de los cuales él nunca ha conocido y quienes ganan alrededor de 10 dólares la hora) con la despedida: “Les envío todo mi amor y respeto”.

Los habladores de disparates nunca van a cambiar o más bien, cándidamente no hay nada en mi mirilla que sugiera que vamos a involucrarnos o comprometernos con la sensatez.

Pero esto no indica que la campaña que he realizado durante estas últimas décadas sea un fracaso absoluto. A las pocas personas que no hablan basura les da gran placer burlarse de los que sí lo hacen. Estos individuos sencillos y valientes me han estado enviando ejemplos a través de los años. Yo no amo a los lectores del Financial Times, pero sí respeto y agradezco a todos aquellos que me han suministrado tales riquezas.