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miércoles, 13 de diciembre de 2017

Carlos Machicado: 'Industria-universidad, su divorcio impide el desarrollo sostenible'



Bolivia se encuentra actualmente entre los países menos innovadores del planeta, según la décima versión del Índice Mundial de la Innovación 2017, elaborado por la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI) y otras siete instituciones especializadas de diferentes países que ubican al Estado Plurinacional en el puesto 106 de 127 economías y en el último lugar de la clasificación en Sudamérica. El informe evalúa la situación en los países mediante docenas de parámetros, desde la presentación de solicitudes de patente hasta el gasto en educación y ofrece así un panorama muy completo acerca de la actividad innovadora, que es cada vez más un motor de crecimiento económico y social. La evolución de esta capacidad en el país fue analizada por Carlos Gustavo Machicado en el foro Industrialización, Innovación y un Modelo Social Sostenible, realizado el 1 de noviembre por la Universidad Católica Boliviana y la Cámara Departamental de Industrias de La Paz.

— ¿Qué es lo que se entiende por innovación?

— Es una palabra que está de moda y aparece en todo, en los planes educativos de los colegios, en los líderes del cambio que están formando las universidades y en las ideas que venden las consultoras. Existen diferentes definiciones, pero me quedo con la del economista Joseph Schumpeter, quien indica que solo se puede hablar de innovación cuando se posiciona en el mercado un producto, un servicio, un proceso, un nuevo método de producción o de marketing, un nuevo suministro de materias primas, un nuevo sistema de distribución o una nueva estructura de mercado que hayan sido generados por medio de la investigación. Aquello que no cumple con ese requisito no es innovación, es simplemente un descubrimiento (...). Antes se pensaba que la innovación solo se daba en productos manufacturados, pero hoy en día se ha visto que los servicios pueden ser innovadores y al ser innovadores pueden ser también altamente productivos.

— ¿Cómo ve el estado de la innovación en el país?

— No existe una línea de investigación, un esfuerzo explícito, por medir la innovación en el Estado. Pero sí hay otros indicadores que nos permiten tener alguna visión de la situación de esa capacidad en el país, como el Índice de Competitividad Global (ICG) 2016-2017 (del Foro Económico Mundial) que ubica a Bolivia en el puesto 121 de 138 países y a su estado de innovación en el puesto 135 de 138. Uno de los elementos fundamentales para innovar es que exista una colaboración muy estrecha entre universidad e industria, porque la industria al final lo que va a hacer no es tanto innovar sino llevar adelante lo que ya se ha descubierto en las universidades. Pero el ICG nos muestra un muy grande divorcio entre las universidades y la industria con el que nunca vamos a llegar a nada, vamos a seguir manteniendo niveles de innovación que están cercanos y por debajo de los de países de África. Estamos realmente súper atrasados (...). Otros elementos que van en contra de actividades orientadas hacia la innovación son la sobrerregulación, los impuestos y la rigidez laboral.

— El Índice Mundial de la Innovación 2017 ubica también al Estado Plurinacional en el puesto 106 de 127 economías...

— No conozco el estudio, pero los derechos de propiedad intelectual también son algo muy importante para incentivar la actividad, ya que los alicientes para los investigadores que generan innovación por parte de los sectores público y privado son muy pocos, lo que explica también el retraso en investigación y desarrollo que tiene el país. El sistema de registro de patentes de Bolivia no está tan mal comparado con el de, por ejemplo, Perú; es un poquito burocrático pero funciona bastante bien.

— En el limitado desarrollo innovativo que hay en el país, ¿qué sectores económicos son los más representativos?

— Lo que se ha visto es que Bolivia ha innovado mucho en software (...). La evidencia de los estudios que se han hecho en el ámbito latinoamericano muestra que las tecnologías de información y comunicación (TIC) influyen muchísimo en esa capacidad. Entonces, en la medida en que todas las empresas, ya sea que estén dedicadas a manufacturas o a servicios, introducen TIC en sus procesos productivos pueden también incorporar innovaciones interesantes y eso también se ha visto aquí en Bolivia.

— ¿Es costoso innovar?

— El proceso tiene costos fijos muy altos, porque cuando uno hace investigación no sabe a qué va a llegar, puede ser que tenga éxito como que no, hay un cierto grado de incertidumbre.

— ¿Está lo poco que se ha avanzado en innovación en manos privadas, públicas, nacionales o extranjeras?

— Es tan baja la innovación que se hace que ni en el sector privado ni en el público se puede hablar de una innovación que esté enfocada a incrementar la productividad, las que se hacen son sencillas, para salvar el momento, no tienen visión de largo plazo. En la teoría económica se dice que las compañías tienen que innovar para mantenerse en el mercado y evitar ser desplazadas por una compañía mejor. En Bolivia eso no existe, las empresas más bien se protegen entre ellas y tienen miedo a competir en temas de innovación. En el país deberíamos ver eso, pero es así, las empresas que aparecen en estos índices (rankings empresariales) son las mismas todos los años. Entonces, pensaría realmente que ni las públicas ni las privadas están haciendo esfuerzos por innovar.

— ¿En qué tiempo se puede llevar adelante un proceso para desarrollar esta capacidad en el mercado nacional?

— En Bolivia se necesita hacer primero una reforma educativa que permita cambiar el currículo de las universidades, para que los estudiantes estén especialmente formados para ser investigadores, lo que no ocurre hoy. Estas mismas casas de estudio deberían luego contratar a esos estudiantes —una vez que hayan hecho maestrías y doctorados— para que hagan investigación bajo su mismo techo. Ese ciclo fundamental falta en el país.

— ¿La estructura educativa entonces no impulsa de ninguna forma la innovación?

— No

— ¿Y la estructura legislativa?

— Pensaría que no, porque la innovación requiere de seguridad jurídica, del respeto a los derechos de propiedad intelectual y a la propiedad privada, para que el día de mañana yo pueda hacerle un juicio al que copie mi trabajo, pero eso en Bolivia aparentemente no está garantizado por todos los problemas que tiene la Justicia. Hay otros factores que influyen al momento de hacer un juicio, si tengo plata, si me puedo comprar al fiscal, al abogado...

— ¿Qué efectos tiene la falta de innovación en una economía como la boliviana?

— La única respuesta a la desaceleración de la economía y al alcance de un desarrollo sostenible es la productividad, que esencialmente es innovación e investigación y desarrollo. En la medida en que logremos consolidar un modelo económico que se base en la productividad vamos a poder mantener tasas de crecimiento sostenibles y la única manera de mantener una productividad que sea sostenible es a través de la innovación (..). Los países que más innovan como Singapur y otros tienen —en el momento que más han innovado— tasas de crecimiento por encima del 8 o 10%.

— ¿Cuáles deberían ser las tareas primordiales para el desarrollo de la innovación?

— Hay muchos factores que influyen en la innovación, la regulación, los costos, la rentabilidad, el tamaño del mercado y otros, por lo que el punto de partida es la medición. Primero necesitamos saber qué problemas tienen las empresas para innovar y por qué las universidades no están investigando. Puede ser también que no haya científicos, porque según el ICG Bolivia ocupa el puesto 130 en disponibilidad de investigadores. Después se debe efectuar un diagnóstico de qué es lo que realmente las empresas están haciendo o no están haciendo en el sector y por qué. Una vez que se tenga la medición y el diagnóstico, Gobierno, empresarios y universidades deben reunirse y definir una alianza, una estrategia en las que todos salgan ganando (...). El Gobierno debe implementar políticas para fomentar un vínculo más estrecho entre los tres eslabones, pero sobre todo entre empresas y universidades porque al final son las empresas las que van a llevar a la práctica las investigaciones que hagan las universidades.

Pérfil:

Nombre: Carlos Gustavo Machicado Salas

Profesión: Economista

Cargo: Investigador senior del Inesad

Apasionado por la investigación y el desarrollo

Obtuvo su licenciatura en Economía en la Universidad Católica Boliviana (UCB) San Pablo y su maestría y doctorado en la misma rama en la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro (Brasil) y la Universidad de Chile, respectivamente. Es profesor de pre y posgrado en la UCB y la Universidad Privada Boliviana. Fue docente de las universidades de Chile, Mayor de San Andrés y Univalle; instructor del Banco Central de Bolivia; analista macrosectorial en la estatal Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas, y consultor para organismos internacionales como el BID, la CEPAL y el CEMLA, entre otros. Es también autor de libros y artículos académicos en revistas internacionales.

viernes, 24 de marzo de 2017

Las ediciones limitadas: cómo innovar sin poner todo en riesgo


Los alfajores de siempre ahora con más cacao se convierten en la nueva edición limitada de Havanna. Pasa con el perfume que trae una fragancia apenas diferente o el mismo olor que tiene un nuevo envase. Si el café se cultiva en un suelo premium o con un toque distinto también se publicita como edición limitada.

Las marcas sueñan con que las pequeñas variantes de una idea les permitan renovarse, despertar el interés de nuevos consumidores o deslumbrar a sus fieles clientes. Para las firmas, el concepto de edición limitada está cada vez más alejado de la exclusividad y más relacionado con la innovación, la renovación y la experimentación.

"Somos líderes en calidad, pero hacía años que no lanzábamos un sabor distinto. Con la edición limitada podemos probar si a la gente le gustan las nuevas versiones antes de sacarlas a todo el mercado”, explicó Martín Zalazar, jefe de marketing de Havanna.

Hasta no hace tan poco, los alfajores Havanna tradicionalmente se disfrutaban sólo durante las vacaciones en la costa o si alguna alma solidaria los traía de regalo en su regreso a Buenos Aires. Con la expansión de la empresa, hoy están presentes en diferentes lugares, pero quisieron retomar el diferencial de sus orígenes y por eso lanzaron hace unas semanas el alfajor de chocolate amargo, que inicialmente sólo se vendía en la costa atlántica.

"Ahora que comprobamos que es un éxito, lo vamos a incorporar a nuestros productos: a partir de Pascua”, dijo Alan Aurich, gerente general de la empresa. La edición limitada es premium por la ubicación de su lanzamiento, su packaging (un cilindro reutilizable en vez de las cajas de cartón) y su precio: cuesta un 20% más.

Asimismo, Avon presenta ediciones especiales para celebrar aniversarios de sus fragancias con olfato distinto o un packaging nuevo. "Lanzamos el Little Gold Dress como una edición limitada de Navidad. Era el mismo perfume que el Little Black Dress, disponible desde el año anterior, con un packaging distinto, en dorado”, dijo Alina López Delgado, gerente de marketing para la Argentina, Chile y Uruguay de la empresa.

Para Avon, una edición limitada es la oportunidad de fidelizar el producto, agregar valor, sumar un factor sorpresa y ofrecer alguna mejora para las consumidoras más exigentes. Para una empresa que se destaca por utilizar el canal de venta directa para comercializar sus productos, una edición limitada pasa a ser un elemento clave para reforzar los valores más importantes de la marca.

Nespresso es la marca premium de las cafeteras con cápsulas y sus tiendas suelen estar ubicadas junto a los locales de lujo en las distintas capitales del mundo, donde no abundan los locales gastronómicos. Dentro de esta marca ya notoriamente exclusiva se lanzan ediciones limitadas para reforzar el concepto premium.

Algunas son el resultado de una cosecha restringida del grano de café, que no alcanza para proveer un abastecimiento regular. "Denominamos pure origin las tiradas que se presentan por las buenas condiciones de un suelo en un momento particular, como el año pasado tuvimos la variedad tanim de Chiapas o la umutima de Ruanda”, dijo Romina Fontana, directora de marketing de Nespresso para la región.

Otras ediciones limitadas se lanzan para reforzar el concepto de la estrategia de marketing del momento y se las conoce como variations; en el caso de ser un verdadero hit entre los consumidores, pasan a formar parte del portafolio fijo. Otras cápsulas especiales fueron pensadas por tiempo limitado, pero los propios consumidores incentivaron que permanecieran en la carta. Nespresso calcula entre seis y ocho semanas para cada edición limitada, el tiempo promedio que demoran los usuarios en realizar sus pedidos de cápsulas, y por lo general son 10% más caras para reforzar la idea de exclusividad.

En el caso de PepsiCo, la necesidad de nuevas variantes nace de sus consumidores millennials. "Lay’s, Doritos y Toddy son marcas dirigidas a millennials, quienes están constantemente en busca de algo nuevo. Es por eso que queremos sorprenderlos e invitarlos a probar nuevos sabores y productos”, dijo Joaquín Anderson, director de Marketing de PepsiCo Alimentos Cono Sur.

Para Sebastián Paschmann, director de Proteína Marketing y profesor de marketing estratégico de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), lo importante es que las empresas se sumen a esta práctica como parte de su planificación estratégica y no como una imitación de algo que sucede en el mercado. "La edición limitada puede servir para reforzar un posicionamiento, salir a comunicar nuevos conceptos. También como una manera de probar productos, si se detecta que es más económico tantear el terreno con una edición limitada. Si funciona, se puede incorporar y si no, se puede aprender sin el riesgo de manchar el valor de marca”, asegura.

miércoles, 8 de febrero de 2017

10 técnicas para aumentar tu capacidad de innovación



Todas las organizaciones, empresas y personas quieren ser innovadoras porque la innovación nos apasiona, nos moviliza, promueve el cambio y permite que la sociedad evolucione. Toda innovación nace con una idea, una solución a un problema o incluso nace producto del azar.

Implementar ideas es complejo, por diversas razones, entre ellas, por la tecnología necesaria para hacerlo, por los recursos financieros que esto implica, por las capacidades con que se cuenta, entre otros aspectos. Pero el factor más complejo de administrar son las personas y su capacidad de trabajar en equipo para que estos proyectos de innovación puedan materializarse en productos, servicios o soluciones innovadoras.

Planificar o proponer una idea es fácil, implementarla es lo complejo. La idea de que no existan automóviles a combustión interna para disminuir la contaminación en el planeta tiene más de 80 años o la de contar con vehículos que sean más seguros en su conducción para disminuir la tasa de accidentes, pero no ha sido fácil ejecutarlas. Para realizarse, han sido necesarios varios cambios en el entorno tales como la voluntad política, la existencia de nuevas tecnologías, disposición de renovación de la industria automotriz, nuevos actores que ingresan a la industria y aceleran el cambio, nuevos softwares que permitan conducir los vehículos en forma autónoma, el desarrollo de nuevas baterías eléctricas con mayor autonomía, etcétera

Crear un emprendimiento no es fácil, sin embargo, es necesario partir desde el primer paso, la creación de una idea de negocio, para ello te recomiendo seguir algunas de las siguientes técnicas para aumentar tu capacidad de innovación:

1.- Adáptate

Analiza ideas existentes en otras industrias, y mira cómo es posible adaptarlas en la industria que te interesa.

2.- Busca empresas referentes

Haz una investigación de empresas que operan en otros mercados, que no son competidores porque no están en tu mercado, toma su modelo de negocio y adáptalo a tu mercado local.

3.- Inspírate en la naturaleza

Date cuenta de cómo la naturaleza ha resuelto muchos problemas, puedes imitarla y adaptar sus soluciones.

4.- Haz una comparación

Analiza qué están haciendo los competidores en una industria, compáralos e identifica cuáles son sus principales diferencias, qué cosas no hacen, qué cosas no están entregándole a sus clientes, identifica los espacios en el mercado donde ellos no están. Ahí están las oportunidades de negocios no cubiertas.

5.- Inmiscúyete en el ecosistema del emprendimiento

Regístrate en los sitios de emprendimiento para estar informado. Así, permanentemente te llegarán noticias de nuevos proyectos. Esto te ayudará a mantener los ojos abiertos en búsqueda de una buena idea.

6.- Usa Google Alert

Utiliza las alertas de Google para estar informado en temas de emprendimiento e innovación. De esta forma te mantendrás actualizado respecto a que está pasando en el mundo en estos temas.

7.- Aprovecha el brainstorming

Plantéale tu problema a un grupo de personas (amigos, familiares, etcétera) y pregúntales cómo lo solucionarían ellos, te sorprenderán las respuestas que muchos de ellos te dan y te ayudarán a dar forma a tu idea de negocios, y lo mejor de esto es que es gratis

8.- Aprende el arte de preguntar

El arte de preguntar es básico en cada emprendedor. Habla con potenciales clientes y pregúntales: ¿cómo se siente hoy con sus productos?, ¿qué les cambiarían?, ¿cuál de los productos que usan es mejor?, ¿qué marca prefieren y por qué?, ¿qué atributo valoran más?, ¿qué atributo les gustaría que tuviera el producto? Al indagar, son los propios clientes los que te darán nuevas ideas para tu emprendimiento.

9.- Impúlsate por el renacimiento

Esto consiste en adaptar una idea antigua a los nuevos tiempos. Toma una idea de negocio o producto que fue exitosa en el pasado y adáptala a los clientes de hoy. Por ejemplo, existe todo un mercado para las consolas antiguas de juegos y música en vinilos, puedes vender estos productos o vender accesorios para estos clientes nostálgicos.

10.- Intenta en nuevos mercados

También puedes posicionarte con tus productos y servicios en nuevos mercados que antes no eran relevantes. Por ejemplo, si tenías un negocio de productos de aseo, hoy puedes reenfocar tus productos hacia el cuidado de las mascotas. También puedes enfocarte en los mercados con tendencias al alza, como lo son la tercera edad, productos para el cuidado personal del hombre, familias unipersonales, entre otros.

Una vez que hayas detectado una idea de negocio es recomendable que la compartas con personas que te ayuden a mejorarla. Además, no te olvides de mantenerla simple y no hacerla compleja, ya que será más difícil implementarla. Finalmente, lánzate con tu negocio, aunque la idea no sea perfecta, ya verás que en el camino le irás haciendo adaptaciones hasta que les haga pleno sentido a tus clientes.

jueves, 30 de junio de 2016

Lo señala Andrés Oppenheimer Concretar la innovación en un país dura 20 años

Innovación es introducir novedades que generen beneficios tangibles a nivel de productos, servicios, tecnología, procesos internos, entre otros y en Latinoamérica es una práctica poco común y más en las empresas. Por ello, el escritor Andrés Oppenheimer en una teleconferencia en el evento "Innovation for Business", señala que para desarrollar este tipo de paradigmas en un país se debe trabajar a largo plazo, siendo los resultados palpables hasta en 20 años.

La pobreza no es un obstáculo. De acuerdo a Oppenheimer los actores políticos se manejan con plazos electorales de 4 a 6 años, mientras que la educación e innovación son proyectos a 20 años plazo, toda vez se debe colocar a la educación en primer lugar, concretar la infraestructura y crear una cultura de tolerancia al fracaso.

"¿Qué puede hacer América Latina para no quedarse atrás en el mundo de la innovación?. En primer lugar incrementar la inversión pública y privada en la creación de desarrollo. Tenemos que competir en asuntos donde tenemos alguna ventaja competitiva, no solo en tecnología y para ello se debe crear una cultura de admiración a la educación de calidad. Esas son las claves del futuro", explicó Oppenheimer.

En este sentido el escritor, agrega que países como Bolivia no tiene que colocar la pobreza como obstáculo para desarrollar estos proyectos, ya que existen muchos ejemplos en el mundo que han logrado salir adelante, tal es el caso de la India, que hace varias décadas creó siete institutos de alta tecnología, cuando el analfabetismo bordeaba un 90% de la población y ahora el país es un mercado generador de ingenieros, siendo este uno de sus motores económicos.

Por su parte, Javier Algarañaz, director de Addvisory Group, señala que los gobiernos deben destinar al menos un 5% del Producto Interno Bruto (PIB) en investigación y desarrollo, para obtener resultados positivos en la economía en el futuro.

"La innovación no es una práctica común en las empresas de Bolivia, ya que debería ser una práctica fomentada desde la educación. Por ejemplo, en Corea del Sur se destina 4,5% del PIB a la educación, investigación y desarrollo, por lo que en 50 años ya es una economía bastante sólida", dijo.

En tanto, Héctor Malarín, representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Bolivia, destacó la apertura de Bolivia en la innovación tecnológica para el sector productivo, pero observa la falta de conexión en los eslabones de la cadena productiva y científica. "La creación de condiciones para aumentar la productividad y diversificación hacia actividades con mayor contenido de conocimiento y valor agregado es uno de los retos que enfrenta el país, para eso se debe diseñar políticas que mejoren el entorno, reduciendo costos en las transacciones de las empresas, facilitando regulaciones, simplificando trámites", dijo.

lunes, 27 de junio de 2016

José Miguel Benavente: “En la apuesta por la innovación todos ganan”



Si varios países latinoamericanos, como Bolivia, avanzaron en la última década en achicar las brechas económicas y mejorar los niveles de crecimiento, la tarea que queda pendiente y que aún nos mantiene rezagados es la generación de conocimiento a través de la tecnología, la innovación y el emprendimiento.

Así empezó el diálogo que José Miguel Benavente, del BID, con periodistas en La Paz. Llegó a Bolivia invitado por el Ministerio de Producción. Este es el diálogo que mantuvo con EL DEBER.

_¿Por qué países como Finlandia o Corea del Sur lograron salir de sus crisis a partir de la innovación y el conocimiento?
Las situaciones de crisis de estos países gatillaron una estrategia de desarrollo a largo plazo con base en el conocimiento. Estas crisis llegaron primero a esos países. Eso es una gran ventaja. Además, la escala importa para bien o para mal. Estos países son pequeños, incluso más que Bolivia, entonces ponerse de acuerdo es más fácil a nivel de una nación completa. ¿Y por qué les resultó? Yo creo que contaban con una buena cantidad de gente entrenada. Si bien no tenían una fuerte base científica, si tenían talento humano y una base de conocimiento muy desarrollada, con un sistema de educación bien atendido, con carreras técnicas o con mayor énfasis en las ingenierías (que en las ciencias sociales). También fueron muy inteligentes en aprovechar lo que otros países habían hecho. Llevaron conocimiento a sus países, lo incorporaron, lo adaptaron a la realidad local pensando en llevarlo hacia afuera, buscando innovaciones que pudieran exportar.

_Y desde Latinoamérica, ¿por qué no se avanzó igual?
Las crisis no han sido suficientemente severas. En el caso de ellos ha sido más fácil ponerse de acuerdo en una estrategia de desarrollo basada en el conocimiento. La segunda debilidad como latinoamericanos es la falta de confianza el uno en el otro, pensar que lo que yo gano es a costa de lo que pierde el otro o viceversa. Pero en el tema de economía del conocimiento no es así, son retornos crecientes, juegos en los que todos ganan. En Latinoamérica hay comportamientos oportunistas que generan desconfianza. El segundo aspecto, tiene que ver con educación, sobre todo técnica y formal, que no lo hemos tomado tan en serio. En tercer lugar, no hemos sabido buscar colaboraciones con otros países.

_Hay un eterno debate, ¿Cómo hacer que las autoridades entiendan que invertir en educación es importante?
Eso es decisión soberana de los países. La evidencia de otros países muestra que es fundamental generar espacios de diálogo y coordinación entre los ámbitos público-público, público-privado, privado-universidades y eso es relevante particularmente en el ámbito local. Lo importante es que haya información para tomar decisiones, que haya visión colectiva sobre estos temas, sobre todo de los no tangibles y tercero que haya seguimiento al cumplimiento de los objetivos, que haya un sistema de vigilancia de la ciudadanía.

_Y entender que no son procesos a corto plazo.
Sobre todo eso, son apuestas de mediano y largo plazo. Pensar que lo que se desarrolla es para la generación que viene. Eso es difícil.

_¿Qué inquietudes halló en el Gobierno boliviano?
Hay dos aristas importantes. Por un lado, los esfuerzos que hace el Ministerio de Educación, la creación de un Ministerio de Ciencia y Tecnología, empujar la generación de conocimiento a nivel universitario y científico, eso está muy bien. El Ministerio de Producción pone interés en dar una mirada más aplicada al desarrollo y coordinar con el sector privado.

_¿Qué acciones hay que priorizar para comenzar?
Primero, comprender cómo es la situación en Bolivia exactamente: conocer la arquitectura productiva - saber dónde están las ventajas comparativas, dónde están los espacios de acuerdo más fáciles y donde están los déficits. Después, ver qué rol tiene cada uno de los jugadores en esto: el mundo público, privado, científico y cultural. Entender ese sistema y ver los espacios, donde los roles se complementan. De ahí saldrán los detalles

miércoles, 22 de junio de 2016

Entrevista: Javier Algarañaz Cargo: Director de Getsap 'En Bolivia falta esa cultura de la innovación'

Innovation For Business (i4B), se denomina el evento que se desarrollará el próximo 29 de junio en la ciudad de Santa Cruz. Para el efecto, según Actualisap Consultores, organizadora del evento, se tiene asegurado al menos cuatro exponentes de talla mundial para hablar de “innovación en las empresas”. Su director, Javier Algarañaz, en contacto con El Día, nos describe cómo el concepto como práctica diaria en la vida de las compañías y los empresarios sigue siendo un tema pendiente a desarrollar en nuestro país.

P. ¿Qué entendemos por innovación?
J.A.: La innovación empresarial o en negocios hoy en día es fundamental para que las empresas en un mercado dinámico, logren ventajas competitivas frente a otras.

P. ¿Es algo ineludible?
J.A.: Yo creo que sí. Porque hacer más de lo mismo para los empresarios y las empresas es tener vida corta en el mercado. Hoy en día existen elementos como la tecnología en el que las empresas que no adoptan por la innovación y tecnología, tienden a ser menos eficientes, tienden a tener costos mucho más altos de operación; en definitiva no puedan generar valor a sus clientes.

P. ¿En qué aspectos innovar?
J.A.: En mejora de procesos internos, en mejora de la calidad de sus productos, en la adecuada aprehensión de la tecnología, entre muchos otros factores que permiten reinventarse y ser creativos para ser competitivos.

P. ¿Cómo estamos en Bolivia?
J.A.: Otras economías del mundo tienen bastante avanzado el concepto de la innovación. En el país no hemos desarrollado una cultura de innovación desde la formación de la educación de las universidades. Las empresas con raras excepciones tienen programas de innovación que premien la creatividad, que su gente, sus funcionarios y trabajadores se motiven a ser creativos, a proponer mejoras. Los empresarios en Bolivia no tenemos esa cultura. Entonces hay mucho por hacer y hay necesidad de hacerlo.

P. ¿El Estado por su parte hace algo por la innovación?
J.A.: Tampoco, por lo menos no se conocen programas formales del Estado, que fomenten la innovación en sus instituciones, menos en las empresas estratégicas. Si en alguna de ellas existe, es muy básica.

P. ¿En qué se debe trabajar?
J.A.: La innovación es un tema que debiera estar en la formación de la gente; de los estudiantes, de la misma universidad. Es vital, los países del Asia han apostado en la educación y han logrado consolidar el concepto de la innovación con programas en sus sistemas de formación. Por eso han logrado consolidarse como están hoy, vendiéndonos tecnología y bienestar para sus propios habitantes.

P. ¿Es sinónimo de tecnología?
J.A.: No necesariamente implica tecnología. La tecnología solo es una forma de innovar. Una empresa puede introducir tecnología, obviamente de alguna manera se está innovando, pero puede estar introduciendo problemas si es mal pensada, no bien entendida, mal adecuada y mal utilizada.

P. Pero sigue siendo un instrumento de primera mano...
J.A.: La tecnología en este momento es un elemento central de la innovación. Desde el celular hasta el resto de las telecomunicaciones es vital para innovar.

P. ¿En Bolivia en qué sectores se innova más?
J.A.: Son contados. En las telecomunicaciones, en la banca y después cuesta encontrar uno tercero y los consiguientes. En realidad esos dos son los sectores más competitivos en el país. Ese ambiente de competencia les obliga a ser innovadores cada vez para lograr más ventajas competitivas en el mercado. Si usted tiene competencia, está obligado a pensar mejor e invertir mejor, ser creativo. Todo eso obliga a innovarse.

P. ¿Qué dimensiones tiene la innovación?
J.A.: La innovación no tiene tamaño. Yo puedo ser una microempresa, pero por mi cualidad de ser una compañía innovadora puedo tener un producto muy interesantes, puedo tener un segmento de mercado muy capturado y a partir de ahí puedo expandirme como compañía. Y como empresa puedo pasar de micro, a mediano, así sucesivamente.

P. ¿Cuáles son las limitaciones que aún tenemos?
J.A.: El mayor problema está en que no estamos formados para ser innovadores. Tenemos una cultura del conformismo y de no arriesgar a nuevos desafíos.

P. ¿Cuáles deben ser los retos?
J.A.: Utilizar inteligentemente programas de innovación que les permitan a las compañías introducir nuevas formas de hacer las cosas, nuevas tecnologías que les permitan generar valor a sus clientes, ser más eficientes en sus costos, de esa manera ser más sostenibles en el tiempo en términos de inversión y capacidad de crecimiento. En ese ámbito, la innovación es un ejercicio, un estado permanente. No tiene límites y menos argumentos.

sábado, 16 de abril de 2016

Bruno Garro "Innovar es caro, pero quien no lo hace, pierde"

Meterse en un problema empresarial simulado de la vida real, buscarle una solución creativa, compartir la propuesta de solución con un equipo multidisciplinario, con miembros procedentes de otras profesiones e incluso de otros países, muy distintos entre sí… el objetivo: innovar, superar la barrera del miedo al cambio, crecer.

Ésa es en pocas palabras la explicación que da la IE Bussines School al referirse al Método del Caso, una propuesta educativa para alumnos egresados o de último año.

Bruno Garro, director de oficinas de Bolivia, Perú y Paraguay, de la citada escuela de negocios, explica este método durante su visita a Cochabamba.

-¿Qué es el Método del Caso?

- La Escuela de Negocios da una teoría y un caso práctico para que el estudiante desarrolle una solución de manera individual. Luego los juntamos con un equipo multidisciplinar, donde se discute el caso, y se busca una estrategia y solución común. El profesor actúa como moderador. Se inicia un grupo de estudio, presentan la solución del caso y se debate.

- ¿Cuál es la ventaja?

- La ventaja es que son los propios alumnos los generadores del conocimiento. Ello implica que van desarrollando la creatividad y la innovación, que son elementos clave para desarrollar un enfoque innovador, creativo y emprendedor. Fomentamos el emprendimiento.

- ¿Por qué un equipo heterogéneo?

- En ese debatir es que salen las soluciones creativas. No es lo mismo compartir experiencias en una comunidad, donde todos son bolivianos y tienen experiencias comunes o un grupo donde hay un boliviano, un canadiense, un español, un nigeriano, que tienen distintas culturas, formas de ver la vida y de negociar. Además, eso me da la oportunidad de ver otros mercados para los productos de mi país.

- En sus pósters de llegada había un eslogan referido a que la diferencia de un buen trabajo con uno destacado es la capacidad de defenderlo, ¿a qué se refería?

- Si no tienes las habilidades de comunicación y de convencimiento, es muy poco probable que tenga éxito, por más ingenioso que sea tu proyecto. El estudiante no sólo debe enfocarse en los temas financieros, sino también en el desarrollo de habilidades directivas tan esenciales para asumir una posición de liderazgo.

- ¿Cuáles son las claves para lograr este poder?

- Es importante perder la timidez, que tenga convencimiento y eso implica una práctica continua, poco a poco vas a ir ganando seguridad, tanto para negociar como para asumir liderazgos. En el IE, tenemos cerca de 650 casos prácticos en este aspecto, que equivalen a cinco años prácticos en una empresa. Otro aspecto: no tenerle miedo al fracaso. Muchas veces se aprende más de los fracasos que de los errores.

- Pero esos fracasos cuestan

- Así es. ¿Por qué las empresas no apuestan a la innovación? Porque de cada 10 proyectos, sólo uno funciona. Innovar no es fácil, es caro, hay que destinar recursos, personal y tiempo a esa innovación. Pero una empresa que no innova va a perder tarde o temprano su ventaja competitiva. Lo mismo pasa con las personas: las que no busquen constantemente diferenciarse con información, formación, experiencias diversas, aprender de otras culturas, pensamientos distintos, aportarán cada vez menos al mercado profesional o a su nuevo emprendimiento. Lo que nosotros les decimos a nuestros estudiantes es: No tengas miedo de innovar, no tengas miedo a equivocarte, no tengas miedo al fracaso. Ten miedo al statu quo, que es lo que al final no te permitirá crecer profesionalmente.

- Vencer la timidez, no tener miedo al fracaso, innovar…

- Otra clave importante es aceptar el cambio, hoy en día sabemos que todo cambia, sin importar que una economía sea más abierta o más cerrada que otra. Eso implica un riesgo y una oportunidad, hay que tener visión para saber identificarlos.

- ¿Ha tenido oportunidad de analizar al empresario boliviano? ¿Qué le diría?

- Yo qué diría a los empresarios… tener una relación fuerte entre el Gobierno y sector privado para buscar generar ese sentimiento de seguridad jurídica para que las inversiones vengan con mayor fluidez. Bolivia en este momento tiene una tasa de crecimiento muy importante, igual que Paraguay. Son países que están creciendo mucho, tienen una riqueza en materias primas importantes, una población con espíritu emprendedor metido en las venas, pero es necesario también que se genere ese clima que se genere esa inversión de forma cada vez mayor. Sólo les falta tener reglas claras y promocionar más su marca Bolivia.



IE BUSSINES SCHOOL

IE Bussines School, según la describe Bruno Garro, es una escuela de negocios top ten, que está ubicada en Madrid España, más de 45 años de fundación, y que imparte sus clases a través de IE University,

Tiene alcance en 150 países y cuenta con más de 60 mil alumnos antiguos en todo el mundo.

Desde los últimos 15 años, los rankings de las consultoras internacionales la han categorizado como la primera escuela de negocios a nivel de España, entre cuarto y sexto puesto a nivel europeo, y entre el ocho y 10 a nivel mundial.

Para quienes deseen obtener mayor información está la página www.ie.edu.

domingo, 10 de enero de 2016

Director de innovación de negocios para latinoamérica Gabriel Farías: “En Latinoamérica el cambio tecnológico es una decisión de vida”

_¿Cuáles son las características del consumidor latinoamericano?
La primera cosa que miramos mucho es que cuando tenemos que introducir una tecnología nueva, tenemos que educar en su aplicación. Otro tema es la forma de cómo cambia el estatus del producto.

En Estados Unidos son Gatgets y en América Latina es una decisión de vida. Cuando le toca comprar una TV o un refrigerador, toda la familia participa. Eso sin tocar los celulares, que es una cosa muy particular

_¿Y las brechas de tiempo entre el lanzamiento de un producto y la llegada a los hogares latinoamericanos?
Desde hace cinco años, los lanzamientos son globales. Lo que lanzamos en Estados Unidos y Asia, también traemos para América Latina. De ahí viene el hecho de entender a los consumidores.

Ese es el desafío de una empresa global. Los consumidores de Latinoamérica absorben de una manera muy rápida la nueva tecnología. Les gusta cómo facilita sus vidas.

_¿Qué mirada le dan a la hora de innovar con los consumidores jóvenes y no tan jóvenes?
Nosotros tenemos un target que llamamos consumidores de mente joven. Y estos no tienen edad. Puede ser un chamo de 18 años como puede ser un chamo de 40 años que están pegados con la tecnología.

_¿Cómo funciona el internet de las cosas?
Eso nació hace cuatro años. La decisión de Samsung es crear una plataforma abierta. Ese es el secreto. Muchas empresas intentaron hacer el internet de las cosas e intentaron hacer sus ecosistemas cerraditos.

Eso no funciona. Ahí, tú compras el kit, llevas a tu casa y no conecta con nada más. Samsung desarrolló un ecosistema, pero invitó a varias empresas para incorporarse. Así miramos las cosas. Que las necesidades de las personas de internet de las cosas, de saber que su casa está segura. Los desarrolladores están construyendo junto con nosotros un ecosistema.

_¿En qué líneas focalizan el internet de las cosas?
Es una cosa clave. Trabajamos con línea blanca, con televisores, con celulares, con relojes. Ahora sumaremos un montón de servicios de software. La idea es que en pocos años logremos conectar todos estos productos a ese ecosistema de internet de las cosas que estamos creandod

martes, 9 de julio de 2013

Marketing lateral para innovadores

En la actualidad, todas las personas somos víctimas de la presión publicitaria de las grandes compañías existentes en el mundo, las cuales ofertan sus productos y servicios mediante diferentes cadenas de comunicación, siendo “bombardeados” al día por más de 2 mil impactos publicitarios.

Sin embargo, sólo una de cada 10 promociones obtiene una respuesta mayor al 5 por ciento, en consecuencia sólo 20 por ciento de los productos sobrevive a estas cifras.

Estos datos son alarmantes puesto que se está perdiendo la capacidad de motivar y estimular a los clientes por la baja innovación que existe en dichas compañías y campañas publicitarias, las cuales simplemente se enfocan a aplicar planes de marketing comunes o verticales que rayan en el mix del marketing y que responden sólo a un proceso analítico, secuencial y finito.

Debido a estas carencias, el marketing lateral ingresa dentro del proceso de trabajo que, al aplicarlo a productos y servicios existentes, genera productos y servicios novedosos e innovadores basados en necesidades, usos, situaciones, lugares, momentos, experiencias y públicos objetivo que en la actualidad permanecen sin cubrir.

Dicho de otra manera, es la búsqueda de nuevos clientes en aquellos nichos de mercado que habíamos descartado a través de la creación de vacíos y paradojas con los productos que ya comercializa una empresa.

Varios casos muestran claramente la aparición de vacíos dentro del comportamiento de las personas y ofrecen soluciones absolutamente ingeniosas para satisfacer las necesidades y deseos completamente específicos que aún no se habían aplicado.

"La creatividad juega un papel imprescindible en esta nueva tendencia del marketing, pero el éxito del producto o servicio no sólo depende de este factor, sino de engranar piezas fundamentales"