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viernes, 17 de marzo de 2023

Seis tips para organizar tu viaje de vacaciones sin gastar de más

 Para que las vacaciones de tus sueños no se conviertan en una pesadilla financiera es necesario planear y tener un presupuesto que te diga cuánto puedes gastar y cómo. 

Una excelente manera de cortar con la rutina es viajar. Salir de vacaciones amplía la visión del mundo, permite conocer otras culturas y tomar un respiro de aquello que se ve todos los días. Ya sea que viaje solo o sola, en pareja, o entre amigos o familiares, se podrá sacar mayor beneficio si se hace con una planificación financiera previa.

Carola Aguilera, subgerente de Marketing del Banco Ganadero, explica que, el secreto para que los ingresos permitan ahorrar para viajar es planificar con anticipación, buscar ofertas en internet, establecer prioridades y prepararte bien. “Hacer un viaje requiere de un plan financiero muy anticipado, especialmente cuando el viaje es al exterior. Lo ideal es considerar algunos meses para hacer las reservaciones, sobre todo si tu viaje coincide con temporadas altas, como en el caso de fin de año, Semana Santa y verano”, añadió.

Vacacionar y ahorrar es algo que cada día cobra más fuerza entre los viajeros. Aguilera comparte algunos consejos para viajar sin apretar demasiado el bolsillo:

  1. Arma un presupuesto. Anota los gastos que realizarás para llegar al sitio vacacional, los alimentos, el transporte y otros gastos que puedan surgir derivados del viaje. Debes tomar en cuenta cuáles son los costos de los boletos de avión o autobús, el costo del alojamiento por noche, los tours que tomarás en el destino, la comida e incluso los recuerditos que tienes planeado regalar a tus familiares. 
  2. Reserva con anticipación. Es importante comprar los boletos del transporte con tiempo. Para un viaje nacional, lo recomendable es reservar por lo menos con un mes de anticipación y para una salida internacional, puede ser necesario reservar hasta tres meses antes de tu viaje, con esto podrás ahorrar entre 15% y 20% del costo total. 
  3. Aprovecha los paquetes y promociones. La mejor manera de disminuir tus gastos vacacionales es comprando juntos los servicios turísticos que necesitas (hotel, transporte, renta de auto, seguro de viaje e incluso actividades de paseo). Con ello, podrás reducir el costo, según expertos de hasta un 35% del total que, si compras los productos por separado, además, no tendrás gastos sorpresa durante el viaje. 
  4. Mejor si viajas durante las temporadas bajas. Para aprovechar los precios más asequibles es recomendable viajar en los meses donde hay menor demanda turística en el lugar de destino. Esto dependerá del lugar que quieras visitar, pero en general, los meses en donde encontrarás precios de hasta 20% más baratos son: febrero, mayo, septiembre, octubre y noviembre. 
  5. Alista tus pagos en tarjetas y monedas de cambio. Cada vez es más fácil pagar con tarjeta de débito o crédito, pero lo recomendable es llevar algo de dinero en moneda local, para realizar pagos menores, como comprar una botella de agua. Al pagar con tarjeta algunos comercios permiten los pagos con la moneda del país que estás visitando, si el local cuenta con esta alternativa, elige pagar con esta opción, de esta forma tu banco dará el mejor tipo de cambio posible. Si vas a pagar con tarjeta de crédito a meses, asegúrate previamente de poder cubrir el monto para que puedas elegir el plazo de pago que más te convenga. 
  6. Aplicaciones y ofertas. Una gran oportunidad para tomar ofertas en viajes es descargar apps móviles para monitorear constantemente las oportunidades y promociones de vuelos u hospedaje que puedan surgir y que se adecuan a tu presupuesto.

“Recuerda que disfrutar las experiencias de la vida es mucho mejor cuando lo haces a partir de una planeación financiera, tan solo debes asegurarte de no regresar de tu viaje con deudas que tardarás mucho tiempo en pagar”, concluyó Aguilera.

Seis tips para organizar tu viaje de vacaciones sin gastar de más

Seis tips para organizar tu viaje de vacaciones sin gastar de más


viernes, 12 de enero de 2018

Me paso la vida regateando

Me paso la vida negociando. Todo el tiempo. Tira y afloja. Cede aquí. Pon límites allí. Esa es, en resumen, la relación con el padre de mi hijo desde que me separé.

Que sí, que entendimiento y cordialidad ante todo, por mi hijo, pero que de tres favores que me pide, a uno siempre le tengo que decir no, porque antes era solo uno, luego dos, y enseguida pasan a tres. Y todos pasan por modificar mi vida y mis planes para que él pueda realizar los suyos. Toda la vida teniendo que decir “hasta aquí” porque el otro parece no entender que tienes una vida que ya no vas a modificar según le convenga a él. Lo más penoso es que se le olvide que le conozco mejor que su madre, y me la intente charlar sibilinamente, con lo que me molesta que no me vengan a las claras con lo que quieren.

Tengo mucha gente separada alrededor, con hijos, y lo siento si soy un tanto parcial en esto que voy a decir, pero a la hora de ceder y modificar normas y acuerdos, nosotras lo hacemos mucho más. ¡Ay de ti si no lo haces!: pasas inmediatamente al equipo de las Brujas y las Arpías Rencorosas. Pero llega un momento en que te das cuenta de que estás otra vez haciendo de tonta útil por alguien que ya solo está circunstancialmente en tu vida, no por tu hijo, y empiezas a decir no.

Hay que decir no más veces. Sin violencia y sin reproches y sin enojarse. Hay que trabajar la asertividad. Al principio dirás no dando muchas explicaciones, como excusándote, encima. Pero llegará un momento en que en menos de 30 segundos valores si estás dispuesta a cambiar tus planes o no, y te salga natural. “¿Puedes?”. “No”. Y ya está.

Es un buen consejo para evitar esa sensación de sentirte mongola porque eres siempre la que cede y hace favores al otro, que va de espabilado.

En el abordaje terapéutico, cuando trabajamos con la persona afectada por su ex, es conveniente focalizarnos en lograr modificar actitudes del paciente frente a la situación generada, de tal manera que se pueda evitar el desgaste emocional, la confrontación innecesaria y posibles daños en su nuevo vínculo y con sus hijos”, explica la psicóloga clínica y terapeuta familiar, Mónica Muruaga.

Lo cierto es que en el camino aparece una manipulación por parte del ex y, en algunos casos, le habla al hijo en común en contra del padre o madre; e incluso lo utilizan como chivo expiatorio para averiguar cosas que no pueden saber a través de su ex.

También, en casos más extremos, sucede que un ex cargado por el resentimiento de haber sido desplazado, o habiéndole marcado este límite, le habla mal a su propio hijo acerca de su madre o padre con el objeto de que el pequeño o adolescente se aleje de su nueva familia.

CONSEJOS ÚTILES PARA APLICAR

Existen algunos consejos para solucionar este problema y sobrellevar una buena relación con un ex con la mayor armonía posible, según Muruaga:

- Aprender a registrar y detectar los posibles mensajes subliminales, no manifiestos, que se esconden detrás de múltiples demandas y reclamos innecesarios, utilizando supuestas necesidades o problemáticas de los hijos, con la intención de manipular y llamar la atención de su ex.

- Colocar límites claros. Hacerlos saber y sostenerlos en el tiempo.

- Evitar las discusiones y conflictos innecesarios. Aquí vale la pregunta: ¿Tiene sentido responder este mensaje? ¿Por qué estoy dándole explicaciones? O me abstengo y no respondo, evitando de este modo que invada los espacios que ya no le pertenecen.

- No trasladar las discusiones de la ex pareja al espacio de la nueva relación. Logrando de este modo, quitarle el protagonismo buscado. Asimismo, se podrá preservar y cuidar la vida emocional de sus hijos y de su nueva pareja.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Resiste la tentación de gastar

¿Cuando compras te dices “para eso trabajo” o “me merezco un lujo después de la semana que tuve”? Si respondiste que sí, estás realizando gastos emocionales y comprando algo que realmente no necesitas. La clave no es evitar este tipo de gastos, sino identificarlos y controlarlos.

Podemos entender un gasto emocional como una compra no planeada que hacemos conducida por las emociones: a veces compramos cuando estamos tristes o muy felices; en cualquiera de las dos situaciones compramos ya sea para mejorar nuestro estado de ánimo o porque le damos menos importancia a gastar por estar felices. Otra situación se puede dar en diciembre al buscar los presentes navideños, que al comprar regalos perfectos para todos, nos olvidamos de nuestro presupuesto y en enero nos llegan más deudas de las previstas.

¿CÓMO CONTROLARLOS?

Todo está en el proceso interno que pasa por nuestra mente, pues si bien pensamos cosas como “para eso trabajo” o “me lo merezco”, podemos cambiar nuestro discurso interno por “¿realmente necesito hacer esta compra?”, “¿está dentro de mi presupuesto?” o “¿tiene sentido que lo compre?”. Sólo nosotros podemos responder a estas preguntas, así que debemos ser sinceros con nosotros mismos y ahí está la diferencia entre hacer un gasto emocional y comprar algo que realmente necesitamos.

Es importante que no caigas en la tentación de tomar la decisión con base en si te alcanza o no, porque hay mecanismos como los meses sin intereses con los que de seguro sí lo puedas adquirir. Es muy tentador sin duda, tener la facilidad de disfrutar de un producto o servicio hoy y pagarlo más adelante, sin embargo, tienes que tener en cuenta tu presupuesto y no comprometer tu ingreso futuro. Una recomendación que te puede ayudar es la fórmula del ahorro, que consiste de restar de tu ingreso el porcentaje que le quieres dedicar a tu ahorro ese mes y tomar la decisión de compra con base en los fondos restantes. Entonces, en vez de calcular tus compras tomando el 100% de tu sueldo, lo harás con base en el 80 ó 70%, porque ya reservaste los fondos para tu ahorro. De esta forma tendrás menor posibilidad de caer en gastos emocionales y además estarás asegurándote de ahorrar mes con mes. Los gastos emocionales por lo general corresponden a deseos, cosas que queremos tener pero que, al adquirirlos nos aportan muy poco, restando nuestros recursos y convirtiéndose en cosas inútiles, además, nos pueden causar estrés por la deuda adquirida o por emergencias que no podemos pagar posteriormente. Cabe mencionar que también hay excepciones y hay cosas por las que definitivamente vale la pena adquirir una deuda, como la compra de una casa.

GASTOS FUGA

Otro tipo de gastos son los gastos fuga, que también son resultado de nuestro estado de ánimo. También los podemos evitar si sabemos identificar los momentos en que más los hacemos. Contar con un control de gastos y una planeación financiera te ayudará a mejorar tu situación económica, tus deudas por pagar o alcanzar tus metas financieras y de vida.

Para facilitarte la labor, te compartimos los siguientes pasos para no caer en gastos emocionales:

- Identifica las emociones que te hacen gastar. Piensa en las emociones que te llevan a realizar compras (estrés, cansancio, felicidad, tristeza, aburrimiento) y así, cuando te sientas de esa manera, podrás evitar este tipo de compras conscientemente.

- Cambia tus hábitos. Busca una manera de pasar tu tiempo sin que gastes tu dinero, prueba actividades como hacer ejercicio al aire libre, leer un libro, o visitar a las personas que quieres. Esto te permitirá distraer tu mente y alejar los gastos de tus bolsillos.

- Resiste las tentaciones. Si vas a una tienda y hay descuentos y rebajas, evita caer en la tentación de comprar. Recuerda, piensa si en verdad lo necesitas y si tus finanzas te permiten hacer ese gasto sin salirte de tu presupuesto mensual.

- Paga y ahorra, antes de gastar. Empieza el mes liquidando las deudas que tengas o puedas pagar, después destina un porcentaje de tu sueldo para tu ahorro y usa el restante para gastar y divertirte. Así, aunque llegues a gastar, no afectarás tus finanzas personales.

- Acércate a un profesional. Si aun así no puedes evitar caer en las tentaciones de los gastos, acércate a expertos financieros que te ayuden a administrar mejor tus finanzas y a desarrollar un plan específico para ti y tus metas de vida.

Ten en cuenta que puedes controlar los gastos emocionales si eres consciente de ellos. La clave es tener en mente tus objetivos cuando salgas a comprar, a cenar, de vacaciones o a divertirte con tus amigos. No importa dónde te encuentres, piensa en tus objetivos y así será menos probable que las emociones manden sobre tus compras y sobre el sueño de tu vida.

miércoles, 26 de julio de 2017

Estudio del Banco Mundial Planificación familiar aporta a la economía

De acuerdo con un estudio del Banco Mundial, las mujeres son importantes en la economía y por ello deben ser empoderadas y no puede haber empoderamiento sin acceso a un conjunto amplio de servicios de salud materna y reproductiva. La planificación familiar es uno de esos servicios.

El artículo publicado, en su página web de la organización internacional, señala que la semana pasada, cuando se celebró el Día Mundial de la Población, se valoró la alegría que representan los niños y el derecho de las mujeres a decidir cuándo tener hijos, que es importante para las mujeres, pero también para la sociedad en conjunto.

“No puede existir desarrollo sostenible si las mujeres no están empoderadas y no puede haber empoderamiento de las mujeres sin acceso a un conjunto amplio de servicios de salud; el porcentaje de cobertura en países emergentes está alrededor del 17%.

El estudio refiere que en la Cumbre de Londres sobre la Planificación Familiar más de 60 asociados se reunieron y prometieron la suma de más de $us 2.000 millones para asegurar que otros 120 millones de mujeres y niñas accedan a servicios de planificación familiar voluntaria, a más tardar en 2020.

La economía del futuro exige la participación plena de las mujeres. Decidir ser madre o no, en qué momento y cuántos hijos tener es una de las opciones más básicas que una mujer puede tomar y ella determina con qué grado de eficacia las mujeres pueden participar en la vida económica de la sociedad en que viven.

En un estudio realizado en Bangladesh, Asia, se concluyó que las comunidades con acceso a servicios de planificación familiar registraban tasas de mortalidad infantil un 30% más bajas; las mujeres recibían salarios un 40% más altos, y todos los adultos poseían un 25% más de activos físicos que aquellos de las comunidades donde no existían tales servicios.

Pese a la necesidad de invertir en planificación familiar y el hecho de que tales servicios tienen sentido desde el punto de vista económico, la inversión del sector público en este ámbito, en los países de ingreso mediano bajo, llega sólo al 17%.

Las usuarias pagan directamente el 54% del costo de los anticonceptivos, lo que significa que las mujeres están financiando su propia atención. Los asociados en la tarea del desarrollo, que no han contraído compromisos sustanciales en el tema, son también responsables de un voluminoso y creciente déficit de financiamiento en este ámbito. Esto es inaceptable e insostenible.

Inversión

El Banco Mundial ha estado invirtiendo durante décadas en planificación familiar, como parte de programas amplios de servicios de salud materna y reproductiva. “En el último ciclo de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), el fondo del Banco destinado a ayudar a los países más pobres, hemos invertido alrededor de $us 1.000 millones en salud materna y reproductiva y $us 4.000 millones para fortalecer sistemas sanitarios esenciales, en la prestación de todos los servicios prioritarios, entre ellos la planificación familiar", señala la información de la entidad internacional.

“Pusimos en marcha una iniciativa regional en 2015 denominada Swedd, en conjunción con el Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa), en los seis países de la región del Sahel en África. Esta iniciativa incluye servicios de salud reproductiva y de nutrición, educación y capacitación para las niñas, redes sólidas de protección social, intervenciones comunitarias para promover el cambio de conducta y actividades de promoción de alto nivel", señala el Informe.

jueves, 13 de julio de 2017

Es un “cero” en las finanzas

Él y tú trabajan y, por supuesto, los dos aportan a la economía del hogar. Hasta acá, todo bien. Como pasa en la mayoría de las parejas, hay un acuerdo tácito (o a veces explícito) por el que uno de los dos se encarga de tomar las riendas administrativas de la casa. Esto es: pagar las cuentas, renovar plazos fijos, ver si hay alguna oportunidad para invertir, controlar los gastos, planificar las vacaciones, separar algo para los ahorros, etc. Pero hace un tiempito, que él se ofreció a hacerlo -y tú aceptaste de buena gana porque digamos que el tema no te apasiona-, estás notando que las cosas no van del todo bien; las facturas vencidas hacen tambalear el presupuesto, nunca llegan cómodos a fin de mes, de pronto te trae ideas ridículas (por no decir impracticables) para emprender negocios nuevos y entonces, algo que podría fluir sin estridencias se vuelve un tema de conflicto. Si en tu pareja pasa algo de este estilo, lo primero es identificar con qué tipo de pareja respecto a las finanzas nos encontramos. Porque no vayas a creer que los hay de un solo tipo.

¿CUÁL ES SU “PROBLEMITA”?

-Es un despilfarrador: él administra como si no hubiera un mañana o como si directamente le “quemara” la plata en las manos y gastarla (aunque sea en cosas absolutamente innecesarias) fuera una obligación. Su lema es: “si la tienes, úsala”; el tema es cuando tú quieres ahorrar para irte de viaje con él o invertirla en algún lado, eso lo estresa.

-Es un desordenado: “uh, se re-venció” es su frase de cabecera cuando le preguntas si pagó las facturas de la casa. Pero es lógico: si no hay chance de que tenga un cajón o un escritorio ordenado, no le pidas que tenga las cuentas pagadas en una carpeta o que se agende cuándo vencen las cosas. Incluso es tan despistado que puede llegar a hacer mal los números y armar un desastre financiero: “¿Ya nos quedamos en cero? ¡Si recién estamos a 15!”.

-Es demasiado arriesgado: ¡él y su espíritu emprendedor son un solo corazón! Te encanta que siempre tenga algún proyecto en la manga, pero te da vértigo que siempre quiera embarcarse en negocios de dudosa rentabilidad o inversiones que son dignas de una peli de ciencia ficción. Tús no quieres cortarle las alas, pero nunca te convencen sus “negocios”.

-Se le va la mano con la “mesura”: por no decir que es un poco amarrete. Para él, cualquier inversión necesaria -por ejemplo, pintar tu casa- es un gasto, entonces siempre termina “pateando” esos proyectos con la excusa de que pueden esperar.

¿CUÁNDO PASA A SER NUESTRO PROBLEMA?

Bienaventuradas las pacientes que dicen simplemente “OK, es de madera con la plata, mejor la manejo yo” y se acabó. Pero si ambos están involucrados en las finanzas de la pareja, entonces el campo de batalla no tarda en armarse: él quiere pagar el mínimo de la tarjeta para sacar el palco anual de su equipo de fútbol, mientras que para ti es una locura. O él prefiere usar efectivo y tú te cansas de decirle que si sacan el aire acondicionado en cuotas sin interés, le ganan a la inflación y disponen de mayor liquidez. O te agarra un ataque cuando él te dice que se va el fin de semana con los amigos a otro departamento a una despedida de soltero... ¡y se gasta la mitad del sueldo en dos días!

Cualquier cosa -un comentario, un gasto no planificado o el olvido de alguna cuenta que quedó sin pagar- puede ser el motivo del estallido. Lo ideal es aprender a conocer qué concepción tiene cada uno del dinero y en qué cosas disfrutan gastarlo (y no desatar la guerra si no coinciden en este punto). También pueden proponer -como medida conciliatoria- que un mes maneje las cuentas uno y al mes siguiente el otro, luego, a fin de año, pueden evaluar qué “administración” fue la más eficaz.

¿QUÉ HACER PARA EVITARLO?

-Anímate a plantear el tema: a veces, para evitar angustias o conflictos, nos callamos y nos conformamos con despotricar en la cena cerca de los hijos..., pero ¡él ni se entera! Busca un buen momento y un buen lugar -no sirve hablar del tema cuando están ocupados o en el medio de otra cosa- y cuéntale qué te pasa: “Me gustaría que nos manejemos así...”, sin gritar ni tratar de imponerte. Es vital que si los dos tienen diferentes formas de entender el dinero, mantengan cuentas por separado y que aporten a un fondo común para los gastos fijos de la casa.

-Investiga qué hay detrás: las peleas o discusiones cotidianas por temas de plata casi siempre son la “punta del iceberg” de otras cosas, mucho más personales. Indaga para ver qué está escondiendo ese reclamo -quizá también debas revisar por qué delegas las finanzas en él y evitas compartir la responsabilidad o hacerte cargo del tema-.

-Busca un plan posible: lo ideal es que juntos desarrollen recursos para solucionar el problema, por ejemplo, intentar bajar alguna aplicación de control de gastos hogareños o sistematizar alguna planilla para registrar en qué gastan y luego poder evaluar en qué se están extralimitando.

-No cristalices tooodo ahí: hay parejas en las que se activa una especie de complicidad inconsciente y se forma un circuito de “excusas para quejarnos todo el día”. Si ya te metiste en la cabeza que él es un cero para los temas económicos, lo más probable es que estés tan pendiente del tema que vivas preguntándole: “¿Pagaste tal cosa?”, “¿y qué vas a hacer con el aguinaldo?” o “¿en qué gastaste que ya nos quedamos en 0 en la cuenta?”. No conviertas el dinero en un tema que arme un “modus operandi” de ti controlándolo a él y él rindiéndote cuentas de lo que hace con cada peso de la economía familiar. Por otra parte, recuerda que quizás él no sea el mejor en las finanzas, pero seguramente tiene otras habilidades. Tal vez haya llegado el momento de que decidas usar personalmente la calculadora.

-Busca ayuda: si ves que las cosas se están saliendo de control, sal de tu omnipotencia y comenta con tu gente más cercana para que te ayude a planteárselo. A veces, un buen amigo de él -con el que tengas cierta confianza- puede ser un buen aliado.

martes, 27 de junio de 2017

Educación financiera puede mejorar economía familiar

Desde hace cuatro años, varias instituciones financieras desarrollan en el país la implementación de programas de educación financiera en el marco de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) contemplada en la Ley de Servicios Financieros, promulgada en agosto de 2013.

Las entidades bancarias están convencidas de que la educación financiera aumenta la calidad de vida de las personas, ya que preservan no sólo el valor de los recursos de las familias, sino que agregan seguridad.

PROGRAMAS

El Banco Pyme Eco Futuro puso en marcha el programa “Educación financiera sobre Ruedas”, mientras que el Banco Nacional de Bolivia, (BNB) y el Banco de Crédito (BCP) tienen importantes avances en la materia.

Los bancos múltiples dedicaron su esfuerzo a áreas específicas, como los colegios, para impartir ahí la educación financiera, y BancoSol es una de ellas; mientras otras, como BCP también destinó su tiempo al tema, pero a través de la creación de una página web para los jóvenes y niños. Banco Sol incorporó a 350.000 niños y adolescentes a sus actividades de educación con inclusión financiera.

Pero hay otras entidades que optaron por educar a grupos de diversa escolaridad, y no precisamente a sectores específicos. Un estudio de la, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), señaló que este tema debería darse a niños a partir de los 12 años, para que se les inculque el ahorro.

martes, 3 de enero de 2017

“Familias deben evitar gastos innecesarios”

El economista y docente de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) y la Universidad Católica Boliviana (UCB), Osvaldo Gutiérrez hace un análisis de los factores externos, nacionales e internacionales, y cómo incidirán en la economía cochabambina.



P: ¿Cómo se proyecta la economía en Cochabamba?

R: En relación a los últimos dos años habrá una mejora económica, no mucha, pero esto permitirá tener cierta estabilidad, no habrá crisis pero sí momentos de insolvencia económica.

La ventaja es que Bolivia se encuentra entre los tres países de mejor estabilidad macroeconómica, según los datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).



P: ¿Qué deben prever las familias frente a este escenario?.

R: Con un enfoque muy político la oposición señala que habrá crisis, pero ojo, tampoco es como dice el Gobierno que será todo igual. Frente a esto las familias deben tomar sus previsiones y, además de evitar gastos innecesarios deben pensar más bien en ahorrar e invertir en otras actividades que le permitan tener un colchón en caso de presentarse imprevistos económicos.



P: ¿Cuáles son los factores que determinaron esta situación?

R: Se debe más que todo al ciclo económico de todos los países dependientes como Bolivia, que obviamente, repercute al ámbito departamental. Está más relacionada a la inestabilidad en el costo de nuestras materias primas. Todo lo que pase afuera nos afectará porque nuestros productos, que exportamos no vana ganar valor, por un fenómeno de commodityzación que significa que las materias primas irán perdiendo valor.



P:¿Esto, cómo influye en la economía de las familias cochabambinas?

R: Bolivia no estará en crisis, pero bajará un poco en relación al 2015 y 2106. Esto quiere decir que las familias tendrán la necesidad de optimizar sus gastos, es decir ajustar solo lo indispensable y posponer viajes, compras innecesarias, lujos muy costosos o festejos suntuosos.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Expertos ofrecen tips para evitar la ‘resaca financiera’ de fin de año



Diciembre es casi un sinónimo de festejos, compras y compromisos que se avivan con la llegada del aguinaldo y los pagos de este mes, por lo que expertos ofrecen algunos consejos para evitar dificultades financieras generadas por gastos excesivos realizados en las fiestas de fin de año.

Este mes es considerado uno de los más emotivos no solo por la celebración de la Navidad y la oportunidad de comenzar una nueva etapa de la vida en Año Nuevo, sino también porque es en estos días en los que una parte de los trabajadores recibe, además de su salario, un aguinaldo —dos hasta el año pasado— y bonos cuyo mal uso o destino pueden provocar un estrés innecesario.

A este dinero se le puede dar un buen empleo con un buen presupuesto y control de gastos, según expertos que también recomiendan aprovechar el momento para ahorrar y pagar deudas. “Aunque no beneficia ni al 22% de los trabajadores, el aguinaldo representa un presupuesto adicional” que “puede aliviar las deudas y amortizar” el capital de los créditos adquiridos, aconsejó Juan Carlos Núñez director de la Fundación Jubileo.

ORIENTACIÓN. Beatriz Muriel, economista del Instituto de Estudios Avanzados en Desarrollo, coincidió con Núñez y consideró, además, “prudente ahorrar entre el 10 y el 40%” del ingreso adicional, tomando en cuenta la “desaceleración de la economía”.

“Hay que manejar el aguinaldo con responsabilidad y criterio económico, por lo que sugiero destinarlo al pago de alguna deuda o al ahorro para después hacer alguna inversión”, convino el economista Omar Yujra.

El ingeniero comercial Iván Rosales aconsejó a su vez dividir los ingresos en cuatro partes iguales: para los gastos de la casa, para los gastos de la familia, para contingencias y para el ahorro. “El 25% destinado a contingencias podría ser utilizado también en los gastos de la familia, pero no se debe tocar el ahorro, que puede servir para las inscripciones de los chicos al colegio o a la universidad”.

“Por el lado del consumo, deberíamos apoyar (la compra de) productos nacionales”, lo que coadyuvaría a que “la desaceleración del Producto Interno Bruto no sea tan alta”, al igual que la venta en los comercios de lo hecho en Bolivia, afirmó Muriel.

“Todo lo que implique comprar productos que vienen de afuera es dinero que se va del país. Una de las prioridades debería ser comprar lo que se hace en Bolivia para incentivar la productividad”, concordó Muñoz.

Al impulso de la oferta local se añade también la adquisición de artículos que realmente sirvan para el hogar, ya que en esta temporada “el 20% de lo que se compra es realmente útil y el 80% proviene de compras compulsivas que irán a engrosar las bauleras”, de acuerdo con Rosales.

“Lo mejor es invertir en temas que están relacionados con la educación de los chicos, universidad, compra de libros, en lo que pueda mejorar el capital humano en la familia”, recomendó por su parte el economista Juan Antonio Morales.


lunes, 21 de noviembre de 2016

Austera vs. derrochador ¿Somos incompatibles?

Todos tenemos una cuenta en el banco y acoplarla con la de nuestra pareja nos hará llevar una vida sin discusiones.

Cuando se lleva una relación de pareja, los problemas de dinero pueden ser el obstáculo que haga detonar la mecha de los problemas en el hogar. ¿Cómo podemos evitarlo? Principalmente, hablando del problema. Ambos deberán conocer el estado financiero, de esta manera se manejará mejor la situación. Uno de los dos puede ser tan ahorrador que no sale de vacaciones salvo a casa de la familia, que realiza llamadas perdidas esperando que le devuelvan la llamada y retrasa al máximo el encendido de la calefacción. En cambio, su pareja puede no dejar de sucumbir a comprar lo que desea y, en ocasiones, usa el dinero que no tiene. Así pueden surgir los problemas.

¿CÓMO RESOLVEr EL PROBLEMA?

Lo fundamental es encontrar el punto medio entre el ahorro y el gasto sano. El ahorro está más que justificado cuando se destina a un bien concreto, por ejemplo la compra o alquiler de una vivienda, o previsión para el futuro (un seguro de jubilación o un plan individual de ahorro mensual).

Igual que está justificado el gasto puntual y no reiterado, siempre que no sea superior a nuestras posibilidades económicas. El gasto no debe poner en riesgo nuestra vida en pareja. Debe forme parte de del ocio, como una cena, un regalo, unas vacaciones.

Las ventajas de hablar

Nuestro pasado influye en nuestro presente. Conversar sobre lo que es relevante para cada uno llevará a conseguir acuerdos y evitar conflictos.

el inconveniente

No es fácil analizar cuál es el tipo de relación que cada uno mantiene con el dinero, y menos la que tiene tu pareja con sus recursos monetarios.

Requiere mucha paciencia por parte de aquel que busca hablar y establecer un equilibrio... ¡Ánimo!

Claves

Un buen modo de conseguir nivelar los gastos o el ahorro excesivo de uno de los miembros de la familia es pensar en común. Eso se consigue estableciendo objetivos similares, teniendo un presupuesto y adaptándose al mismo de común acuerdo. Estos tips ayudarán a la pareja a encontrar metas conjuntas.

Tanto si somos derrochadores como si nos cuesta mucho desprendernos del dinero, deberíamos pasar a otro estado: el del inversionista. Conseguirlo no es fácil, pero el resultado será óptimo.


viernes, 18 de noviembre de 2016

Video Consejos para darle un buen uso a tu aguinaldo

A poco más de un mes de que los trabajadores del país reciban su aguinaldo, EL DEBER consultó a reconocidos economistas para que nos den una serie de recomendaciones para que este beneficio no sea despilfarrado.

Muchas veces, con el aguinaldo terminamos comprando cosas sin necesidad real de ese productos simplemente porque nos dejamos llevar por la tendencia. Para evitar esta situación y le demos un buen uso a nuestro aguinaldo entrevistamos a Sangduck Lee y Roberto del Río.

Mira el video en donde ambos economistas nos dan las sugerencias y recomendaciones para que nuestro aguinaldo tenga un uso beneficioso.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Aprenda cómo ahorrar su dinero y programar gastos

El ahorro “es la acción de separar una parte del ingreso mensual que obtiene una persona o empresa con el fin de guardarlo para el futuro. Se puede utilizar para algún gasto importante que se tenga programado, algún imprevisto o emergencia económica”.

Un enfoque muy común es pensar que el ahorro del mes es lo que queda después de realizados todos los gastos. Con esa forma de pensar, muy probablemente no se ahorrará gran cosa, a no ser que seamos personas extremadamente disciplinadas y enfocadas en nuestros objetivos de largo plazo.

Ingresos - ahorro = gastos. Una vez que hemos tomado la decisión de ahorrar, ya sea para comprarnos un auto, para pagar los estudios universitarios de nuestros hijos, o cualquier otra cosa, es importante decidir dónde guardaremos el dinero y si buscaremos obtener una rentabilidad; es decir, si deseamos ganar intereses para reinvertirlos y así a la larga acumular un monto mayor que el que se obtendría si solo se guarda el dinero bajo el colchón o en una caja fuerte.

El principal factor a considerar al evaluar las diferentes opciones, es el riesgo. Guardar el dinero bajo el colchón es claramente una de las alternativas más riesgosas, mientras que ponerlo en una caja de seguridad de un banco parece ser lo menos riesgoso.

Por más seguro que se encuentre guardado nuestro dinero, estará expuesto a la pérdida del poder adquisitivo que ocasiona la inflación. Supongamos que la inflación promedio anual es del orden del 4%. Si ahorramos Bs 1.000 y los guardamos en una caja fuerte durante cinco años, el poder adquisitivo se habrá reducido, después de cinco años, a Bs 820, expresado en dinero de hoy. Es decir, que después de cinco años, con los mismos Bs 1.000 podremos comprar menos bienes de los que podemos adquirir hoy.

En el anterior ejemplo, si al menos deseamos mantener el poder adquisitivo de nuestro dinero, tendríamos que invertirlo a una tasa de interés igual o superior al 4% anual. Esto puede lograrse, por ejemplo, abriendo un depósito a plazo fijo (DPF) en un banco. Después de transcurridos cinco años, el banco nos devolvería alrededor de Bs 1.216. El mayor inconveniente de abrir un DPF es que si por alguna razón es necesario liquidar la operación antes de la fecha pactada de vencimiento, se perderá el interés acumulado. Si el DPF tiene la particularidad de ser negociable en una bolsa de valores, esta situación no representaría un problema.

Que otras opciones hay para ahorrar. Hay mil y una formas de invertir el dinero. Cada una de ellas trae asociado un riesgo. Por ejemplo, prestar el dinero a una tasa de interés alta puede resultar altamente rentable, pero también puede perderse la totalidad del capital invertido si el prestatario no devuelve el dinero.

Dentro de las opciones menos riesgosas, además de la banca, tenemos el mercado de valores. Una persona puede, por ejemplo, con los mismos Bs 1.000, adquirir acciones o bonos corporativos emitidos por una empresa muy rentable, de mucho prestigio y con un récord intachable de cumplimiento de sus obligaciones crediticias. Estos valores pueden transarse en la bolsa de valores en cualquier momento, lo que resuelve el problema de las repentinas necesidades de liquidez que eventualmente puede enfrentar una persona.

Sugerencia
Los fondos de inversión abiertos como opción

Alternativa. Una opción sobre la que deseamos profundizar en esta ocasión, es invertir el dinero en un Fondo de Inversión Abierto (FIA), que es el patrimonio de un grupo (grande o pequeño) de inversionistas que ha confiado sus ahorros a un administrador en el que puede confiar, pues existe una autoridad que vigila constantemente su accionar. En el día a día del inversor medio hay un tiempo limitado para tomar decisiones de inversión, por lo que delegar estas decisiones a la sociedad administradora que está conformada por un equipo de profesionales altamente calificado que se dedica exclusivamente a implementar estrategias de inversión, suele dar mejores resultados a largo plazo.

martes, 23 de agosto de 2016

El ahorro dentro de las finanzas personales

El distinguido lector de esta Columna coincidirá conmigo en que una realidad innegable en nuestro país es que la educación en finanzas personales que recibimos en el colegio o en la universidad deja mucho que desear.

La mayoría de las personas que conocemos gestionan su dinero de manera poco apropiada y tienden a endeudarse fácilmente poniendo en riesgo su patrimonio y el de su familia. Es por ello que una educación financiera básica en nuestra comunidad es de suma importancia para que tengamos finanzas familiares sanas y podamos optimizar el uso del dinero, considerando la planificación adecuada de nuestros ingresos, gastos, ahorros o inversiones.
De esa manera, distinguidos lectores, en esta ocasión comparto con ustedes algunas ideas básicas sobre cómo lograr ahorrar.

Cómo comenzamos
Suponiendo que cada uno de nosotros puede generar ingresos propios o tiene un sueldo fijo, ya hemos cubierto la mitad del camino para poder ahorrar. Mensualmente, una parte de los ingresos que percibimos la podemos destinar al ahorro, dependiendo de los gastos fijos que enfrentemos todos los meses, como ser el alquiler, el agua, la luz, el teléfono, internet y otros similares.

Hay personas que, como dice mi sabia madre: "llegaron al mundo con la marraqueta bajo el brazo” y pueden ahorrar más de la mitad de sus ingresos ya que son emprendedores o profesionales jóvenes (o no tan jóvenes) que no tienen muchos gastos fijos pues viven aún en la casa de sus padres y comen de la olla grande; pero, por otro lado, hay personas que viven apretadamente y no pueden generar ahorros todos los meses, pues tienen que cubrir gastos fijos altos, como por ejemplo muchas madres y padres de familia con hijos pequeños en edad escolar.

En esa línea, inicialmente es de vital importancia evitar tener muchos gastos no necesarios en nuestro diario vivir, como por ejemplo todos aquellos productos tentadores que nos pudieran llamar la atención en vitrinas rimbombantes con grandes letreros de "en liquidación” por 20%, 30%, o 40% del precio original. Para tomar la decisión de comprar o no este tipo de productos, uno deberá responder honestamente a tres preguntas: La primera es si el producto, prenda de vestir o accesorio tecnológico es indispensable para nosotros, o si es sólo un gustito o un capricho. Si la respuesta es que es sólo un gusto, se puede decidir prescindir de la compra.

La segunda interrogante deberá ser cómo se pagará por la nueva adquisición. Si es en efectivo, tenemos un mecanismo de control que es nuestra disponibilidad inmediata de dinero, pero si es a crédito (o con tarjeta de crédito) tengamos cuidado, pues muchos de nosotros nos manejamos con las tarjetas como pudieran hacerlo los monos con ametralladoras.

Finalmente, debemos reflexionar sobre el grado de satisfacción y de utilización de nuestra flamante compra. Si la satisfacción del uso y la cantidad de veces que utilizaremos nuestro nuevo accesorio son bajas, quizás tengamos que repensar la compra, pues en muchas ocasiones nos hacemos de cosas para que al final las usemos una o dos veces al año y queden olvidadas al fondo del ropero o de algún cajón en nuestro escritorio.

Si después de hacer el análisis planteado, el paciente lector aún decide efectuar la compra, debe estar consciente de que la hizo en detrimento de otros gastos, por lo que es recomendable que lleve el registro de sus egresos, los contraste con sus ingresos y no termine el mes "rascando sus bolsillos” con cuentas sin pagar.

Endeudarse por cosas no necesarias
El dinero es muy difícil de ganar pero fácil de gastar, por ello hay que evitar endeudarse para comprar cosas innecesarias como un primer paso para una vida financiera sana.

En esa dirección, ahorrar mensualmente un porcentaje determinado de los ingresos es una buena práctica para generar una cultura de ahorro en nuestra familia.

Más aún, una estrategia recomendable es involucrar a nuestras hijas e hijos en la planificación financiera, haciéndoles entender las prioridades comunes de cubrir costos fijos como ser sus estudios, gastos de la casa, o cancelar préstamos, entre otros. De esa forma, es importante dar el ejemplo a los pequeños de que no hay que utilizar el dinero "ligeramente” comprando compulsivamente en grandes cantidades; más bien es necesario definir prioridades e identificar lo necesario de lo deseado, estableciendo objetivos alcanzables de ahorro para poder comprar bienes de calidad que puedan satisfacer nuestras necesidades y, en algún caso, nuestros gustos.

De esta forma, dentro de nuestra familia y comunidad podremos generar conciencia sobre el valor del dinero, cuánto cuesta ganarlo y cómo puede ser gastado de manera responsable.

* El autor, economista, es especialista en
estrategia financiera.

martes, 2 de agosto de 2016

Hábitos saludables que ayudan a ahorrar dinero

Seguro sabes que los hábitos saludables, como llevar una dieta equilibrada o hacer ejercicio, son fundamentales para tu bienestar. Pero, ¿sabías que también pueden tener un impacto positivo en tus finanzas? Entérate cómo.

¡A moverse!

Hacer ejercicio al menos tres veces por semana se asociaría con un aumento del 6% en el salario de los hombres y de un 11% en el de las mujeres, según un estudio publicado en la revista científica Journal of Labour Research. Si no quieres gastar dinero en una membresía de gimnasio, puedes comprometerte a realizar actividades gratuitas como salir a correr o a andar en bicicleta.

Controlar el peso

Las personas que sufren de obesidad podrían pagar $1,429 dólares más en facturas médicas que aquellos con un peso saludable, se indica desde los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). Latinos, atención: su tasa de obesidad en EEUU sería de 42.5%, la segunda más alta.

Dejar de fumar

Si tienes este nocivo hábito, seguro sabes lo costoso que puede resultar. Comprar un atado de cigarrillos por día a siete dólares (precio promedio), puede sumar ¡más de 2 mil dólares por año!

Seguro de vida

La cuota del seguro que pagas tiene que ver con tu estado físico. Por lo tanto, tener buena salud equivale a ahorrar dinero también en este aspecto. Un hombre de 40 años con obesidad podría pagar el doble que uno con peso normal.

Evitar el declive cognitivo

Desde los 60 años, la capacidad de manejar las finanzas con éxito disminuiría un 1.5% cada año. Para los adultos mayores, inclusive un ejercicio liviano dos a tres veces por semana sería suficiente para disminuir el riesgo de sufrir ese declive, indicó el profesor de neurología y psiquiatría Yonas Geda en diálogo con la sección Money de la revista Time.

Lavarse las manos

Es una de las formas más fáciles y eficaces de prevenir la propagación de muchas infecciones y enfermedades que, a su vez, pueden significar costosas cuentas médicas. Checa la forma correcta de hacerlo en la guía de CDC en español.

Manejar el estrés

Los niveles altos de estrés podrían alentar hábitos negativos, como fumar o beber en exceso, se indica desde Money. Estos, a su vez, podrían costarte dinero por sus consecuencias sobre la salud o por lo que gastas en sostenerlos.

Higiene del sueño

Aunque no lo creas, descansar una hora extra por día podría significar un aumento salarial de hasta 16%, según un estudio publicado en la revista científica Journal of Experimental Psychology: Applied en el año 2000. Además, la falta crónica de sueño podría llevar a varias (y costosas) enfermedades, como diabetes, hipertensión y obesidad, como se detalle en el sitio la Universidad de Harvard.

Ahora que cuentas con esta información, seguro tendrás una motivación adicional para comprometerte con los hábitos saludables.

domingo, 31 de julio de 2016

Cómo ahorrar en época de desaceleración económica



Soy un fiel creyente de que los hábitos financieros realmente nos cambian la vida. Más allá de estar viviendo en épocas de bonanzas o de crisis, estos hábitos son infalibles para evitar pasar por situaciones catastróficas.

Los hábitos financieros no tienen nada que ver con el tipo de ingresos (hay muchos millonarios endeudados por no saber dominarlos), pero sí tienen que ver con dominarlos cuanto antes y mantenerlos saludables el mayor tiempo posible.

En esta entrega comparto 10 consejos para poder ahorrar, inclusive en tiempos de crisis o desaceleración económica. Siguiendo estos consejos, se puede atravesar esta situación con la menor cantidad de problemas posible.

1.- Llevar control de gastos
​ La gran mayoría de las personas no llevan un análisis exhaustivo de sus gastos, razón por la que llegan a fin de mes estirando lo poco que queda de dinero. Llevar un buen control ayudará a saber adónde se va el dinero y también a utilizarlo de forma más inteligente.

2.- Vivir con 90% de ingresos
​ Mientras más ganan las personas, más gastan sin darse cuenta. Sin embargo, si nos mantenemos utilizando un 80% o 90% de lo que ganamos, ese 20% o 10% podría destinarse al ahorro. Mucho mejor si este hábito lo adoptamos antes de cualquier desaceleración económica y dominamos la técnica.

3.- Limitar ciertos lujos
​ En los momentos de crisis, muchas personas no quieren aceptar que su ritmo de vida pueda cambiar y siguen como si nada. En estos momentos es clave comenzar a limitar lujos para destinarlos a ahorro. Las crisis pasan, pero el no saber adaptarnos puede generar secuelas durante gran parte de nuestra vida.

4.- Fondo de ahorro
Es clave entender que antes (y durante una crisis) es importante tener un fondo de ahorro. No importa que se pongan 10 dólares al mes o 1.000, lo importante es comenzarlo y no dejar de meter dinero todos los meses. El hábito del ahorro no se basa en montos, sino en la constancia y el tiempo que se lo mantenga.

5.- Fondo de emergencia
​ Muy pocas personas tienen fondos de emergencias. Es vital tener uno para evitar utilizar el dinero de ahorro en casos de eventualidades que no podemos controlar. Esto combinado con la técnica de vivir con el 80% o 90% de ingresos es clave.

6.- Separar dinero por semana
​ Una técnica muy interesante es aprender a utilizar sobres donde pongamos el dinero que acabamos de cobrar y que podemos utilizar durante cada semana. Si se planifica bien esto, se evitará incurrir en gastos extras y se dominará el presupuesto asignado a cada semana, permitiendo inclusive ahorrar parte del salario.

7.- Escapar de las deudas
​ Si de por sí cuesta mucho manejar deudas en tiempos normales, en las crisis esto se incrementa. En épocas de desaceleración económica es clave liberarse de todas las deudas posibles, antes de que nos terminen apretando nuestros ingresos.

8.- Utilizar el dinero disponible
​ He visto cómo en muchos países en desaceleración económica las personas comienzan a utilizar sus tarjetas de crédito. Grave error. Es importante utilizar solo el dinero que tengamos, para no caer en deudas que no podamos pagar y comprometer la economía familiar.

9.- Deshacerte de ciertas cosas
​Si la crisis es muy fuerte, es momento de entrar al plan B. Esto significa comenzar a vender cualquier elemento que no cambie drásticamente nuestras vidas, pero que permitan capitalizarse un poco. Puede ser una consola de videojuegos, un televisor, un reproductor, una bicicleta o lo que se nos ocurra.

10.- Compra inteligente
​ El último consejo es aprender a planificar las compras. Tratar de evitar la compra irracional y planificar todo lo posible. Esto es simple si sumamos los gastos fijos semanales o mensuales que tenemos, a otras actividades que podríamos tratar de planificar, como por ejemplo la compra mensual del supermercado o inclusive las salidas de entretenimientos, ocio o salidas familiares

jueves, 9 de junio de 2016

El pasanaku, la moda que se quedó en Tarija



La primera vez que Julia Mendoza, abarrotera del mercado Central, se dio cuenta que necesitaba ahorrar fue hace siete años, al verse en un tremendo lio económico por una deuda de mercadería de la que tenía que responder a su cuñado.

Esto le acarreó serios problemas familiares. Le era difícil juntar unos pesos cuando casi siempre se encontraba acorralada por aprietos económicos.
Mendoza, de 58 años, cuenta que en la desesperación por salir de sus apuros financieros tuvo la suerte de encontrar una solución cuando su clienta y tocaya, doña Julia, profesora jubilada y entusiasta “pasanakera”, le explicó las reglas del juego invitándola a participar.
Posiblemente compadecida ante los pesares de su casera y seguramente convencida de su honestidad le brindó además la oportunidad de ser la primera en beneficiarse de este financiamiento colectivo que de manera frecuente se organiza en Tarija, principalmente entre grupos de amigos.
La abarrotera consiguió los 900 bolivianos que necesitaba para no ser atormentada con su deuda y quedó con un modesto saldo de 300 pesos, que fue entregando en cuotas al grupo de 12 señoras que la habían rescatado de su penuria.
A partir de entonces encontró en el pasanaku (derivación del ayni, palabra quechua que significa cooperación y solidaridad recíproca), la mejor forma de ahorro.
“Siempre participo del pasanaku, soy cumplida, nunca desmerecería la confianza que me dieron casi sin conocerme, pero además ahora siempre tengo un ingreso anual. Un dinero que voy ahorrando e invirtiendo y este año será de Bs 1. 600 para cuando me toque mi pasanaku en noviembre”, comenta.

Popular juego en Tarija
El pasanaku en Tarija se ha puesto de moda y se ha convertido en una buena forma de juntar algunos pesos, pero además el juego ganó popularidad entre personas jóvenes y cada vez son más los grupos que se suman a esta actividad que no discrimina ocupación, edad, ni sexo, requiriendo sólo del honesto cumplimiento del pago de los participantes.
Las reglas del juego del pasanaku son sencillas, consisten en la agrupación de un número indeterminado de personas que aportan con una suma acordada previamente, no existe monto establecido puede ser de 50, 100 o más bolivianos o dólares. Se sabe de grupos en Tarija que llegan a jugar con 500 a 1.000 dólares mensuales.
De acuerdo al número de participantes se determina el lapso de meses y se realiza un sorteo para establecer el orden de la entrega del dinero, este sorteo puede ser mensual o realizarse al inicio del juego para anotar en una libreta los turnos que se generen.

Pasanakeros
Los pasanakeros suelen recibir el dinero como un capital sin intereses, que es más fácil de conseguir mediante este juego que simplemente ahorrando o adquiriendo un préstamo. Para otros es una forma de ahorro que les permite salir de algún apuro financiero, pero también para muchos es una excelente oportunidad para reunirse entre amigos, confraternizar, compartir comida y bebida o hasta organizar las más amenas fiestas.
“El pasanaku es una forma de hacer rotar el dinero y generar economía, esto es bueno, no es un ahorro es más bien una forma de reunir dinero momentáneamente ya que se produce una capitalización y una descapitalización cuando se van pagando las cuotas que corresponden a otros”, así lo explicó el economista Luis Fernando García.
Agrega que es un buen elemento de apoyo que en Tarija se lo usa también desde un punto de vista social y muchas veces con un sentido humanitarito cuando se produce un fenómeno como por ejemplo la enfermedad de alguien.
“Desde hace 13 años que se organiza mi grupo de pasanako”, cuenta el estilista tarijeño Paul Urzagaste y afirma que el juego inicialmente tenía la finalidad de reunir a colegas pero ahora se convirtió en un heterogéneo grupo de amigos, de estilistas, abogados, contadores y funcionarios públicos, que con sus respectivas parejas acuden quincenalmente a la reunión, donde se juegan 30 mil bolivianos con un aporte de Bs.1.500 por persona.
“Se convirtió en un grupo familiar, el sorteo se hace en la reunión pero tenemos excepciones con los que necesitan por alguna urgencia. La mayoría usa este dinero para invertirlo, pero yo lo destino a gastos de viajes de placer y negocios para traer algunos productos”, aclaró el estilista.
García añade que esta alternativa de financiamiento se ha convertido sobre todo en una propuesta de carácter social que refleja una realidad de amistad, compromiso, confraternidad y apoyo en Tarija.

Responsabilidad y riesgos
El pasanaku sin embargo tiene sus riesgos sobre todo cuando alguno de los jugadores desaparece después de beneficiarse y sin que haya concluido el juego. De esta manera, la credibilidad de los jugadores es fundamental al ser esto sólo un compromiso verbal.
La ama de casa, Rosario Castillo de Krayasich, juega pasanaku con un grupo de profesoras jubiladas desde hace más de 16 años. “Si alguien se enferma, está delicada y necesita la plata no sortean ese mes y se lo damos a quien la necesita por motivo de salud, este grupo es de señoras muy cumplidas, responsables y amigas a las que se conoce de muchos años. Es un compromiso serio que se debe hacer entre gente responsable”, recomendó.
Castillo comenta que el dinero de su pasanaku le ha servido para hacer algunas mejoras en su casa, ya que con este ingreso fijo reunido compró muebles, una puerta de vidrio, un termotanque y otros implementos para embellecer su hogar.
El economista aseguró además que el pasanaku activa muchos instrumentos culturales dentro de la sociedad, más allá de los meramente económicos que encierra, también se convierte en un momento de desahogo sobre todo cuando se traduce en una fiesta social.
“La influencia en la cultura de los valores de la amistad y valores familiares es muy fuerte y el pasanaku realza ese tipo de actitud de carácter social donde las personas momentáneamente se vuelven una especie de familia, está además el sistema de confianza, la simplicidad de poder compartir en una justificación económica, que brinda potencia a los valores de confianza y amistad recuperando conceptos de ayuda mutua”, manifestó el economista tarijeño.

Un juego Made in Bolivia
Este juego “made in Bolivia” se practica aún en las comunidades altiplánicas y valles interandinos de esta región sudamericana y se manifiesta como relaciones sociales basadas en la colaboración mutua.
Actualmente se practica en todos los rincones del país, no discrimina ocupación, edad, condición social, ni sexo.
Los aportes económicos pueden partir desde un boliviano (incluso juegan niños), hasta más de 500 dólares (empresarios o grandes comerciantes). Hoy en día este juego se ha exportado al Perú, algunos sectores de Argentina, Brasil, Chile y Colombia donde tiene un rotundo éxito.
Generalmente es una persona la encargada de “armar” los grupos, realizar el sorteo, hacer los cobros diarios, semanales, quincenales o mensuales ¿pero en que se beneficia ese hombre o mujer cumpliendo esas tareas? Generalmente es la que recibe el primero número sin ingresar al sorteo.

Consejos para el juego y la participación en el pasanaku

Aunque parezca extraño, hay gente en pro y en contra del “pasanaku”. Los adeptos que son mayoritarios arguyen que es una forma fácil de ahorrar y adquirir un préstamo. Y los que están en contra son aquellos que temen a los riesgos de la informalidad.
• La confianza es vital para conformar el grupo o añadir a un invitado a participar del pasanaku.
• Se debe determinar bien la cantidad de personas que ingresan al juego tomando en cuenta que a mayor el número de integrantes mayor la posibilidad del riesgo por incumplimiento.
• El monto de los aportes debe ser razonable para todos los participantes y así se debe entender muy claramente para que no se incumplan los pagos.
• No es bueno ingresar a personas al juego cuando éste ya está avanzado, ya que genera un conflicto el tener que igualar los aportes a los que ya sacaron el pasanaku.
• Considerar multas por atraso en el pago de las cuotas puede motivar un pago más dinámico y puntual.
• Desde un principio se debe normar y condicionar la posible alteración de los turnos del sorteo.
• Determinar bien si se está permitido llevar invitados eventuales en las reuniones o fiestas porque al ser un grupo tan familiarizado no todos llegan a estar de acuerdo en compartir con extraños.
• Muchas reuniones de pasanakeros se convierten en fiestas con consumo de alcohol, es bueno tomar los recaudos para que los excesos no sean luego un dolor de cabeza.
Si juega sea responsable, constante y diviértase mientras gana esos pesos que a todos les hacen bien.

AHORRO Es una forma seguro para poder ahorrar

El juego del “pasanaku” es una de las mejores invenciones bolivianas que permite ahorrar dinero de una forma muy práctica, sin la intervención de una entidad financiera, carece de compromisos escritos y sólo se basa en un convenio verbal y la confianza mutua.

jueves, 2 de junio de 2016

Cómo manejar la economía familiar entre dos

Aunque suene muy prosaico y desagradable, uno de los temas de fricción más importantes dentro de la pareja es el tema económico. El dinero, y cómo cada uno de los miembros de una relación dispone de él, es un escollo a manejar desde muy temprano.

Sea que los dos trabajen fuera o que uno se quede en casa, tener claro cómo se va a manejar el asunto financiero es muy importante. Al principio de la relación es algo de lo que no se habla, un asunto tabú, pero si realmente estás pensando en convivir o casarte, por favor, piensa en esto antes de dar el paso.

CONSEJOS ECONÓMICOS DENTRO DE LA PAREJA

1. Nunca, bajo ninguna circunstancia, hagas valer tu dinero cuando no estás hablando específicamente del tema. “Yo soy el que trae el dinero a casa”, “Sale de mi bolsillo”, “No valoras el dinero porque no sales a ganártelo”, “Yo aporto más, luego yo decido” son frases muy hirientes dentro de una discusión por otras razones.

2. Decide, antes de casarte , si quieres un régimen de bienes separados o de bienes gananciales (mancomunados).

En caso de divorcio esto será bastante significativo. Que lo consideres no significa que ames menos a tu pareja.

3. Siéntate a diseñar con tu pareja una tabla con los gastos fijos que supone vivir juntos . La renta, los servicios, las salidas, la comida. De este modo tendrás una visión clara de lo que se necesita y cómo distribuirlo.

4. Después hay que decidir cómo se pagan estos gastos. Los dos ponen todos sus ingresos en la misma caja familiar y se saca de ahí. Cada uno pone la mitad de un presupuesto mensual. Se encarga el que más gana.

5. Los gastos personales. En el caso de que todo se ponga en la misma caja, es necesario consultar o contar con el otro a la hora de hacer un gasto personal significativo. No es lo mismo comprarse una camisa que todo un guardarropas. Si cada uno mantiene una parte de su dinero para sí, esto está resuelto. Cada uno hace con su dinero no mancomunado lo que quiere.

6. Dinero de bolsillo. Lo mismo sucede en el escenario del dinero cotidiano que llevamos con nosotros. Se puede estipular cuánto necesita cada uno diariamente para ir al trabajo, comer afuera, cargar combustible y cualquier cosa que pueda surgir.

7. Tarjetas de crédito. O bien se dividen el pago de lar tarjetas en partes iguales o cada uno corre con sus gastos a la hora de abonarla. Es importantísimo que se pongan de acuerdo en para qué sirve una tarjeta de crédito. Si lo que haces es comprar y abonar el débito completo a fin de mes pero tu pareja entiende la tarjeta de crédito como una manera de obtener efectivo o comprar ahora para pagar “cuando pueda”, los intereses generados no debieran corresponderte. Si ves que cada uno entiende de una manera diferente el concepto de la tarjeta de crédito, es mejor que no se comparta la misma y que cada uno sea titular de la suya.

8. Cuentas bancarias. Lo mismo que con las tarjetas de crédito. Una cuenta bancaria común es muy cómoda si los dos miembros de la pareja tienen el mismo concepto de la economía doméstica. Pero si no coinciden y uno genera descubiertos, el otro es igualmente responsable ante la ley de ese descubierto en el banco aunque no lo haya generado personalmente.

9. Créditos e hipotecas. Tener una hipoteca juntos es como tener un hijo. Van a pasar unos 20 años de media antes de que desaparezca. Cuando se adquiere un compromiso de estas dimensiones hay que hablarlo muy bien, muy despacio y durante varios días. Hay que poner sobre la mesa cómo se va a pagar, qué pasa si uno de los dos se queda sin trabajo o se divorcian en un futuro.

10. Compras grandes y significativas. Hay compras que significan más que un depósito económico. La compra de una casa, del hogar familiar, tiene connotaciones emocionales enormes. Estas transacciones económicas juntos son un paso inmenso en la relación y requieren de mucha confianza en el otro y un compromiso absoluto. Este es el aspecto de las finanzas de la pareja más delicado. Una solución es que la casa sea 50% Y 50% de cada uno cuando se hace la escritura.

El dinero dentro de una relación es un tema delicado donde los haya. Difícil de hablar y más difícil de transitar. Muchas personas piensan que no se debe mezclar amor con dinero, pero en el caso de una relación sólida y que planea crecer con el tiempo, es muy importante dejar este asunto claro para evitar después malos entendidos dolorosos.

domingo, 17 de abril de 2016

Pon orden en tus cuentas

¿Te cuesta llegar a fin de mes? ¿No sabes en qué se te va el dinero? ¿Cada primer día del mes prometes que vas a gastar menos y no lo logras? Si consideras que tu situación financiera es excelente, no sigas leyendo. Pero si has contestado “sí” a todas las preguntas anteriores, quizás te interese aprender cómo poner orden en tus finanzas. No se trata de hacerse rico ni de encontrar la inversión del siglo: elaborar un presupuesto familiar es solo el primer paso para saber cuánto podemos ahorrar. En esta fase, los ingredientes más importantes son la constancia y la voluntad. Pero, concretamente, ¿por dónde se empieza?



Huye de la pereza y ponte objetivos

Una vez más, la pereza es el enemigo número uno. “Es como ir al gimnasio: lo que más cuesta es empezar”, asegura Jordi Martínez, director de Educación Financiera en el Instituto de Estudios Financieros. “Al principio asusta, pero hay gastos de los que eres incapaz de enterarte si no elaboras un presupuesto”. Martínez, también socio de EFPA España (Asociación de Asesores Financieros), pone un ejemplo sencillo: una pareja que compra pan todos los días por separado pero luego no es capaz de consumirlo todo. Y lo acaba tirando. “Este gasto puede llegar a suponer unos 100 euros al mes, pero si no lo pones negro sobre blanco es muy complicado saber en qué se te ha ido el dinero, al tratarse de pequeños importes”.

En segundo lugar, es recomendable ponerse objetivos. Sofía Macías, en su best-seller de finanzas personales Pequeño Cerdo Capitalista, sugiere proponerse metas específicas para animarse a ahorrar. Por ejemplo, ir de viaje a las Maldivas, dejar de trabajar durante seis meses, comprarse un coche o dar una entrada para un piso. No vale con “quiero ser rico”, ejemplifica la autora. Macías aconseja incluir la cantidad exacta que nos costará nuestro “sueño” y fijar un plazo de tiempo realista para conseguirlo —que puede variar en función del objetivo, ya que no es lo mismo comprarse un móvil que dar la vuelta al mundo—, además de detallar la estrategia que tenemos pensada para lograrlo.



Así se construye un presupuesto

Para construir un presupuesto solo hace falta saber dos cosas: cuánto ganas y cuánto gastas. Y tener constancia. El portal finanzasparatodos.es, impulsado por la Comisión Nacional de los Mercados de Valores (CNMV) y el Banco de España en el marco de su plan de educación financiera, ofrece una herramienta muy útil para identificar nuestros ingresos y gastos. “Una vez que tengas esta fotografía clara es más fácil ver qué pasos hay que ir dando para ahorrar”, asegura Marta Acebo, portavoz de la aseguradora Aegon.



¿Analógico o digital?

Si estás enganchado a la tecnología, existe una gran variedad de aplicaciones que pueden ayudarte a construir un presupuesto. Muchas de ellas se conectan directamente a tu cuenta del banco —incluso puedes juntar cuentas diferentes— y te ofrecen un plan detallado de todos los ingresos y los gastos que tienes domiciliados en tiempo real. Tendrás tu presupuesto en el bolsillo actualizado para consultarlo cuándo y dónde quieras.

Si, por otro lado, prefieres lo analógico, puedes emplear el método que quieras: desde un folio en blanco a una libreta o una agenda de gastos. “Lo más importante es ser metódicos”, apunta Jordi Martínez, del Instituto de Estudios Financieros. Si consideras necesario tener un esquema ya elaborado donde apuntar tus ingresos y gastos, hace un par de años llegó a España Kakebo, un libro-agenda para el ahorro doméstico, inventado en Japón a principio del Siglo XX, donde sigue siendo muy popular.

Empieza por dividir el presupuesto por meses y dibuja dos columnas para cada uno de ellos: una se debe corresponder a los ingresos, donde apuntarás todo lo que te da dinero, como sueldos, pagas extra, pensiones, eventuales intereses de depósitos, dividendos o alquileres; en la otra, la de los gastos, debes diferenciar entre “fijos, variables y discrecionales”, explica Martínez. Los primeros son aquellos que no podemos recortar —o, mejor dicho, o renunciamos a ellos o los pagamos—, y que incluyen, por ejemplo, el pago de la hipoteca, los impuestos, las aportaciones a planes de pensiones, los seguros y eventuales préstamos u otras deudas. Los segundos se refieren a conceptos de los que no podemos prescindir, aunque sí intentar abaratar: comida, electricidad, teléfono, ropa, libros o transporte, entre otras cosas. La última categoría agrupa aquellas partidas que podríamos eliminar, como gimnasio, cenas, eventos, tabaco y alcohol, etc. En ambos casos, hay que especificar el importe y, en función de la periodicidad, dividirlos si necesario para conocer la cuota mensual que correspondería pagar.

Al final obtendrás una tabla que podrás comparar mes a mes para averiguar dónde te has gastado el dinero y saber si tienes —y en qué medida— capacidad de ahorro. Pero ojo, es totalmente contraproducente quitarse todos “placeres” para ahorrar algún dinerillo. Lo ideal, si nos encontramos en una situación económica complicada, es limitar o prescindir de aquellos gastos discrecionales que no nos supongan cambiar radicalmente nuestro estilo de vida. “Si soy un fanático de los conciertos, no tiene sentido privarse de ellos”, dice Martínez.



Trucos para no perderse por el camino

Es aconsejable apartar una cantidad cada mes justo al cobrar el sueldo o al percibir los ingresos de los que vivimos. “Ahorrar lo que nos sobra es un error: si decides guardar el dinero a fin de mes no te queda nada. Es un truco básico que parece una tontería, pero funciona”, asegura. Por ello, en nuestro presupuesto, el capítulo que incluiremos como ahorro tendrá que ser contabilizado entre los gastos... ¡fijos! “El ahorro es una inversión que necesita una planificación: hay que entrenar para crear músculo y convertirlo en un hábito. Es como una carrera, no se puede correr un maratón de la nada”.



HAY QUE INCLUIR EL AHORRO EN LOS GASTOS

Martínez da otro consejo: ir guardando todos los tiques y facturas en un sobre. Si nos resulta imposible, sugiere sacar del cajero, cada lunes, una cantidad fija de dinero, y emplearla para cubrir los gastos semanales de pequeños importes, como cafés, pan, refrescos, etc. “Hay que tener los ingresos claros para saber cuánto tengo y no gastar por encima de ellos para acumular algo de superávit”, explica. Si nuestros ingresos no son fijos, por otro lado, es aconsejable hacer una media de lo que solemos ganar cada mes.

Por último, hay que ser sinceros: apuntar con la máxima precisión todo lo que entra y sale en nuestro balance. Si no somos metódicos o no reflejamos en nuestras cuentas todos los ingresos y gastos nos estamos mintiendo a nosotros mismos. “Solemos infravalorar los gastos y no tener una perspectiva correcta de los ingresos en relación con el consumo”, alerta Albert Enguix, gestor en el grupo financiero independiente GVC Gaesco. “La tendencia a endeudarse por encima de lo necesario es un mal que pasa factura a largo plazo”, alerta.



¿Cuánto hay que ahorrar?

El portal de finanzas de la CNMV y el Banco de España aconseja ahorrar, como mínimo, el 10% de nuestros ingresos cada mes. Acebo insiste en que es fundamental vigilar el nivel de endeudamiento así como crear un colchón para las emergencias y convertir el ahorro en un hábito. A la hora de sugerir un importe a destinar a este concepto, sin embargo, reconoce que depende de las circunstancias de cada uno: “El porcentaje va en función de las necesidades, recomiendo que sea un poco más de la cantidad que tenemos pensada. Pero se tiene que notar, hay que sentirlo como un esfuerzo y exigirte cada vez un poco más: hay que ir entrenando poco a poco”.

Ahora bien, la única manera para ahorrar más es subir los ingresos o reducir los gastos. Y la primera opción es siempre la más complicada. La segunda, lamentablemente, sigue siendo imposible para muchos españoles. “Es importante empezar a ahorrar lo antes posible, para tener el hábito, pero hay casos en los que es muy difícil porque hay que hacer malabarismo con las cuentas. Cuando los ingresos son muy bajos es imposible”, reconoce Martínez.

lunes, 4 de abril de 2016

Plan prosperidad: comenzar en dirección correcta

Quieres comenzar en la dirección correcta hacia la prosperidad? Aquí te van cinco áreas claves para hacerlo.

1. Revisa tu pasado y crea un plan con objetivos claros.

Revisa tu pasado. Los aciertos y errores son campo de estudio. Repite lo que es necesario para ayudarte en el camino de la prosperidad. ¿Los errores?, no vale la pena repetirlos. “Aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo”, dijo el filósofo Santayana y tiene razón cuando se trata de evitar repetir errores.

Manéjate por objetivos (MPO). Tu misión principal es lograr prosperidad económica para ti y los tuyos (largo plazo). Esto lleva tiempo, paciencia, disciplina y no tomar decisiones de alto riesgo.

¿Cuáles son los objetivos? Hay que aumentar en cosas que producen valor efectivo; inversiones, propiedad, conocimiento, negocios... y limitar lo que nos devora costos de financiamiento, impuestos, gastos innecesarios... Establece metas medibles y alcanzables en 2016 que te ayuden a la prosperidad, no que te atrasen.

2. Haz lo que dijo José

“Vienen siete años de gran abundancia (...). Y tras ellos seguirán siete de hambre; y toda la abundancia será olvidada”, dijo José al Faraón. No es otra cosa que prepárate para los tiempos malos, bien sea una caída económica, catástrofe natural, enfermedad, pérdida de empleo. Siempre algo pasa.

Por eso crea un “salvavidas” de efectivo. Si eres de aquellos que no tienen nada en reserva ponte como meta ahorrar mil dólares en 90 días. Si ya tienes ese fondo, llévalo como mínimo a tres meses de tus gastos mensuales si no tienes dependientes, y seis meses si es que sí los tienes. Después lo llevas a seis y nueve meses, respectivamente. Deposítalo en cuentas libres de riesgos (no es para invertirlo en la bolsa), de acceso inmediato y bajo costo. Muchos sufrieron durante la crisis por no tener dinero disponible para emergencias. Parte de la prosperidad es protegernos de eventos económicos a corto plazo que nos afectan el ingreso.

3. Controla el nivel de deuda

Como mínimo, el nivel de pago por deudas (todas las adquiridas, desde el auto hasta la casa) no debe pasar 36 por ciento de tus ingresos netos (después de impuestos). Si lo hace, hay que bajar. Si después de pagar los impuestos me quedan 3.000 dólares, mi pago mensual máximo en deudas no debe pasar 1.080 (multiplica tu ingreso neto por 0,36 y obtienes el límite máximo). Si mi pago por deuda total son 2.010 dólares (67 por ciento), tengo que bajar. Pon los gastos a “dieta”. Haz una reforma radical en casa. Si hay familias que aportan y gastan, tienen que participar activamente en cortar gastos innecesarios. Empieza por las tarjetas de crédito y después con los préstamos personales.

4. Ahorro para el retiro y plan de inversiones

Establece una meta cuantificable (como 10.000 dólares o 18 por ciento del ingreso, etc.). Aunque no hay un número mágico para todos porque depende de cada caso, para empezar ponte como meta 15 por ciento de tus ingresos para ahorro.

Si puedes participar en un plan de retiro y tu empleador aporta al plan, comienza a aportar hasta que maximices lo que deposita tu empleador. Una vez que hayas maximizado la aportación o si no tienes opción de plan de retiro con tu empleador, busca la opción de los planes de retiro individuales. Si no has empezado el plan de retiro, empieza a hacerlo. No inviertas sin un plan (Ver cuadro 1 - Errores) y no pongas todos los huevos en una misma canasta. Distribuye el dinero en diferentes tipos de instrumentos con distintos tipos de riesgo y rendimiento potencial.

5. Plan de riesgo

Maneja el riesgo financiero en caso de que te enfermes o tengas un accidente. ¿Quién va a cubrir el ingreso por la falta de trabajo? En caso de muerte, cómo nuestros dependientes podrán afrontar económicamente la pérdida. Asegúrate que tus activos estén protegidos en caso de accidente a terceros. Necesitas definir qué va a pasar contigo si caes en una enfermedad que te impida tomar decisiones o con tus activos en caso de que mueras (Ver cuadro 1 - Preguntas).



EL AUTOR

Xavier Serbiá es comentarista, columnista y presentador del programa CNN Dinero, y autor del best-seller "Cuatro pasos para la riqueza".

Llegará a Cochabamba para dictar la conferencia "La Revolución Financiera", el 1 de abril a las 18:00 en el Gran Hotel Cochabamba. El evento es organizado por Los Tiempos, con el auspicio del Banco Mercantil Santa Cruz, Agencia de Bolsa Caisa, Clínica Odontológica Tello y la Universidad Católica Boliviana (UCB).

martes, 19 de enero de 2016

5 pasos para ahorrar en 2016

Ahora que empieza un nuevo año aproveche y siga estos consejos sabios para incrementar sus ahorros y al mismo tiempo adoptar la disciplina y metodología necesarias para mejorar sus finanzas.

1. Debe tener un “plan”. Sin un plan o un mapa de dirección es imposible lograr un avance y prosperidad económica. Por eso se recomienda que ponga en escrito el monto de “cuánto desea ahorrar” y en “cuánto tiempo”.

2. El monto de ahorro debe ser “razonable, de acuerdo a sus condiciones económicas. Muchos casos demuestran que las personas que se dejan llevar por la emoción e impulso escogen una suma irrazonable mucho más de lo que pueden lograr, y terminan abandonando su plan de ahorros.

3. El dinero ahorrado cada mes debe ser resguardado en un lugar “seguro” y fuera del alcance de una tentación o impulso. El lugar más seguro es abrir una cuenta bancaria “específicamente para ese propósito” y a la que no pueda acceder con una tarjeta de débito.

4. Es imprescindible llevar apunte de sus transacciones cada mes. No es suficiente poner el dinero en la cuenta y tomarlo a la “ligera”. El secreto de saber ahorrar es ver cómo ese dinero va incrementando y su meta se va cumpliendo.

5. El tiempo de ahorro es importante y al principio debe ser a corto plazo. En otras palabras, para demostrarse a uno mismo que puede alcanzar la disciplina de saber ahorrar debe ponerse un plazo de un mínimo de tres meses.

Una vez cumplido el plazo, retire el dinero de la cuenta y póngalo a trabajar en otro plan con mayores intereses.

martes, 29 de diciembre de 2015

Consejos financieros para padres solteros

Educar a un niño, hablando desde el punto de vista financiero, no es sencillo, particularmente para aquellos padres que deciden (o deben) hacerlo en solitario. Los padres solteros tienen la doble responsabilidad de balancear las necesidades emocionales del pequeño con sus exigencias económicas.

1.- Presupuestos, presupuesto

Cuando revise lo que gana y lo que gasta, cree categorías para diferentes desembolsos. Tener un plan para consumir menos también le ayudará a estar libre de deudas. Determine sus gastos mensuales fijos. Estos suelen incluir casa, alimento, servicios, salud y todo lo que necesite para que su vida siga su curso. Un fondo de emergencias sirve para cubrir gastos no programados, como la reparación del auto, o para sobrevivir si se queda sin empleo.

2.- Eduque a sus hijos

Conviértase en un modelo financiero a seguir dándoles un buen ejemplo. Edúquelos sobre los ahorros y explíqueles la diferencia entre necesidad y deseo a la hora de gastar. “Si es un padre soltero y solo tiene un ingreso, es extremadamente importante ayudar a sus hijos a entender las necesidades del hogar y cómo planear para el futuro”, dice Laurie Barry, consejera de servicios financieros de UBS en Chicago.

3.- Haga intercambios

Cuando es un padre soltero y emprendedor, la vida se mueve a base de intercambios. Por ejemplo, aunque planee las comidas de la semana el domingo, habrá días en que tenga que comprar en un lugar de comida rápida porque se le hizo tarde en una junta.

Estos gastos no están planeados porque estás intercambiando dinero por tiempo. A veces sí vale la pena pagar por algunas cosas que mejoren la calidad de su vida, pero eso significa que tendrá que hacer los ajustes necesarios en otras áreas de su presupuesto.

4.- Un plan de emergencia
Tener designado un familiar que se hará cargo de las decisiones importantes sobre su hijo si se llega a dar el caso que no pueda hacerlo usted mismo, es indispensable. ¿Quién manejará el dinero que les dejará si llega a faltar?

5.- Asegúrese y sea precavido

Proteja su familia con seguros de vida, de incapacidad y de salud. Esta inversión debe tener la misma prioridad que el ahorro. Un seguro de vida le dará estabilidad financiera a su pequeño en el desafortunado caso de que llegue a faltar. ¿Qué pasaría con su negocio si se enferma de gravedad? Sí, hay seguros que pueden ser caros, pero a la larga pueden ser la clave del bienestar de sus hijos.

6.- Construya su carrera

Impulsar un negocio cuando no se cuenta con el apoyo directo de una pareja para educar a los hijos puede atemorizarlo. Hacerlo requiere tiempo y compromiso, por lo que necesitará de la ayuda de su familia. Igualmente es importante disminuir la culpa lo más posible. Ciertamente no está pasando todo el tiempo que le gustaría con sus hijos, pero está construyendo su patrimonio. No lo olvide.

7.- Planee su tiempo

Una de las mayores bendiciones de ser emprendedor es la flexibilidad en los horarios. Lo cierto es que puede jugar con su agenda y tener la facilidad de trabajar desde casa algunos días que harán toda la diferencia para emprender y disfrutar todo lo que pueda de su familia