martes, 26 de abril de 2016

Katharine Beamer: “La seguridad jurídica es vital para mejorar clima de negocios”



Habla de que en Bolivia hay oportunidades y que EEUU es el mejor comprador de productos no tradicionales bolivianos. Ve un potencial en el agro y el turismo.

¿Cuál es el balance de la relación comercial bilateral Bolivia-Estados
Unidos?
Podemos construir mejores oportunidades. La balanza comercial pasa los $us 2.000 millones y es favorable para Bolivia, aunque ha caído un ‘poquito’ el envío de productos bolivianos a EEUU. Excluyendo el gas de la balanza comercial, Estados Unidos es el mejor socio para Bolivia de productos no tradicionales con valor agregado. Somos un mercado importante para la diversificación y la industrialización de la economía boliviana.

¿Qué es lo que más exporta EEUU a Bolivia, y viceversa?
Somos el mejor comprador de productos no tradicionales de Bolivia. Importamos de Bolivia quinua, chía -este grano alcanza alto potencial de mercado-, café, manufacturas de madera y joyas trabajadas con oro, además de minerales. De EEUU a Bolivia se exporta maquinaria pesada y tecnología para acompañar el desarrollo industrial y productivo de Bolivia. Somos mercados complementarios. Ahora también hemos multiplicado, por tres, las exportaciones de franquicias al mercado boliviano y, en particular, en Santa Cruz.

¿Qué fortalezas y debilidades observa en el intercambio comercial EEUU-Bolivia?
Hay mucho espacio para mejorar y un sinnúmero de oportunidades por explotar. Bolivia tiene una interesante oferta de insumos orgánicos y naturales con alta demanda externa. En el campo de la agricultura, veo un potencial enorme y se debe apostar por invertir más en la educación de la juventud. Se habla mucho de justicia y seguridad jurídica. Estos son temas que siempre los inversores extranjeros evalúan cuando planean aterrizar e invertir en un país.

La seguridad jurídica es fundamental para generar un mejor clima de negocios. Es un asunto clave. Además, hay que generar incentivos específicos para las empresas y sectores interesados en invertir en Bolivia.

¿Hay empresarios de su país interesados en invertir y hacer negocios en Bolivia?
Creo que siempre hay interés y oportunidades. En el campo de la educación y de las franquicias hay un nicho interesante para hacer negocios. El turismo también ofrece oportunidades. Bolivia tiene una exuberante riqueza natural y atractivos turísticos. Cada vez hay más empresas norteamericanas de franquicias, de la construcción, de bienes raíces y que desarrollan equipos y maquinarias para áreas industriales que ven a Bolivia como un mercado para sus productos. En septiembre 15 empresas de EEUU van a venir a Bolivia para buscar relaciones comerciales con sus pares.

En Bolivia se habla de diversificar la matriz productiva para reducir la dependencia de los hidrocarburos y los minerales, ¿a qué sectores cree usted que se debería apuntar?
Creo que se debe hacer foco en la agricultura con una visión exportadora y se debe apostar por el emprendedurismo. Desde la Embajada nosotros estamos empujando emprendimientos en sectores que producen materias primas.

El Departamento de Comercio de EEUU promociona entre 20 y 24 ferias sectoriales cada año y desde la Embajada en Bolivia priorizamos una dirigida al sector de la construcción, al agrícola, al minero y de franquicias que son las de mayor interés para el empresariado boliviano. Llevamos a privados, visitamos las ferias y allí, ellos detectan nuevos productos e identifican proveedores. El propósito, no es otro, que tender puentes para que los empresarios bolivianos y norteamericanos desarrollen mayor lazo comercial.

En noviembre de 2015, el gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, visitó EEUU para buscar inversionistas, ¿cuáles han sido hasta ahora los alcances de esta cita?
No conozco, en detalle, esta iniciativa. Pero debo decir que estas decisiones son importantes para difundir las oportunidades que hay en Bolivia. No todos conocen que este país ha tenido 10 años de crecimiento económico sostenido. Estos acercamientos son importantes para abrir los ojos de los inversores. Entiendo que esa misión logró un convenio con la Universidad de Texas y esos vínculos de transferencia de conocimiento son fundamentales para empujar la educación y desarrollo de los países.

¿Hay posibilidades de retomar en la agenda bilateral el acuerdo de preferencias arancelarias Atpdea?
No hablamos de un regreso de la Ley de Preferencias Comerciales Andinas (conocida por su sigla en inglés Atpdea), pero tenemos un diálogo con el Gobierno, a través de la Cancillería, para incluir otros productos en la lista del Sistema Generalizado de Preferencias (SGP) que permite a los bolivianos exportar con ‘cero arancel’ al mercado americano. EEUU da preferencias unilaterales a Bolivia y otros países con menor grado de desarrollo en más de 3.500 productos. Con Bolivia hay una iniciativa para ampliar la lista de productos. Este proceso está en curso.

¿La Embajada apoya algún programa de fortalecimiento productivo en el país?
Estamos apoyando varias iniciativas de emprendedurismo y programas de enseñanza de inglés en varios centros educativos. Las actividades son transversales y no hay un apoyo a un sector específico.

¿Cómo ve a Bolivia en el ámbito macroeconómico?
Bolivia ha alcanzado un asombroso crecimiento económico en los últimos 10 años gracias a los precios de los hidrocarburos, minerales y materia prima y está trabajando para reducir la brecha de la pobreza. Este modelo de gestión exitoso se debe institucionalizar

Gianfranco Polastri: “El celular se ha vuelto parte fundamental del proceso de compra”

Gianfranco Polastri, country manager de Google para Perú, Ecuador y Bolivia, visitará Santa Cruz para ofrecer una conferencia en la Cainco, organizada por Sinapsis Digital, este lunes. Antes de su llegada conversó con EL DEBER sobre cómo ve Google el mercado boliviano y los cambios que ha tenido el consumidor gracias a internet.


¿Hay oportunidades de hacer negocios en Bolivia a través de internet?
Sí, por supuesto. Yo veo mucha similitud con Perú y Ecuador, conoceré más Bolivia ahora que llegué. He estado viendo algunos números en Bolivia, por ejemplo que solo el 9% de todas las búsquedas que se hacen en Google tienen un anuncio, es decir que hay un 91%, o sea que 91 personas de cada 100 que entran a Google no encuentran ninguna marca estando presente. Entonces eso para mí es revelador porque indica que hay oportunidad.

¿Qué sabe de Bolivia desde la óptica de Google?
Quedé gratamente sorprendido por la cantidad de búsquedas que ya ocurren desde teléfonos móviles en Bolivia, es más que Perú en proporción. Ahí hay una oportunidad interesante para ver si los sitios de las marcas bolivianas están optimizadas para una experiencia móvil.

Suele pasar en mercados donde te saltas una etapa y hay mucha gente, y apuesto que muchos bolivianos entraron a internet por primera vez desde un móvil en especial la generación más joven. Entonces eso es una oportunidad, si bien las personas no terminan transaccionando en móvil, el móvil es una parte fundamental de ese camino a la compra, donde la gente se entera, escucha en una conversación “oye, me encontré esto” y agarra su teléfono y se pone a buscar ahí, puede que no termine comprando, pero formó parte del proceso.

¿Entonces, ha cambiado el consumidor gracias internet?
No lo ha cambiado, se han transformado sus comportamientos. Yo creo que el consumidor dentro de todo sigue siendo el mismo en el sentido que quiere estar con su familia, quiere pasar un buen domingo, quiere un buen trabajo, eso no ha cambiado en esencia. Lo que ha cambiado es que la tecnología ha modificado esos comportamientos, ha creado nuevos. Ahora los consumidores están mucho más informados y pasa mucho que en la categoría autos el consumidor ya sabe el carro que va a comprar y sabe tal vez más que el vendedor. Entonces pone un reto a las compañías en cuanto al manejo de la información, pero sí ha transformado el comportamiento de las personas.

¿A qué otras áreas está apostando Google en países como Bolivia?
Estamos muy interesados en conectar a los países, hay proyectos que se están trabajando, como el proyecto ‘Loon’, del que también hablaré en Bolivia y es un globo que pone internet a zonas de bajos recursos.

Si deseas conocer más sobre la visita de este experto o inscribirte a la conferencia ingresa AQUÍ

Jorge Hugo Parada GERENTE GENERAL DE NACIONAL SEGUROS PATRIMONIALES Y FIANZas



En diciembre del año pasado Jorge Hugo Parada (34) asumió la gerencia general de Nacional Seguros Patrimoniales y Fianzas. Su gran objetivo es pasar de tener aseguradas hoy en día 530 pequeñas y medianas empresas (pymes), a asegurar 5.000 en los próximos cinco años.

¿Qué planes tiene para la compañía?
Lo primero que estoy haciendo es replantear la planificación estratégica. Tenemos una planificación a 2018 y ahora estamos reencarando una replanifiación con mi visión a 2020.
En esta replanificación, ¿Qué lugar ocupa Santa Cruz en el contexto nacional?
Para la compañía, y el grupo, Santa Cruz es la plaza principal, ya que concentra el mayor porcentaje de la torta del mercado nacional y consideramos que lo va a seguir siendo por los próximos cinco años.

¿Qué porcentaje del mercado asegurador concentra Santa Cruz?
Del total de la torta nacional, Santa Cruz representa el 35% general de seguros. Que más o menos tiene relación con la economía. Para Nacional Seguros representa el 70% de los negocios de nuestra compañía.

¿Cuáles son sus perspectivas para este año?
Para este año y para los próximos cuatro a cinco, veo unas perspectivas muy positivas. Primero, porque se va a dar una importante inversión pública, según el plan del Gobierno y este dinero va a estar destinado a infraestructura y toda construccción va de la mano con los seguros. Por otro lado, la penetración del seguro en Bolivia es muy baja, lo que representa una gran oportunidad para crecer.

¿Cómo ha evolucionado el mercado del seguro en los últimos cinco años?
El mercado asegurador ha crecido encima de los dos dígitos, estamos hablando del más del 10%, unos años 10% y otros 12%. Creemos que este año, por la información que tenemos hasta noviembre de 2015, el mercado asegurador va a crecer entre un 12 y 13%.
¿Cuántos asegurados hay actualmente en Bolivia?
En Bolivia estimamos que los seguros de personas no superan el 1% de la población; es decir, 100.000 personas están aseguradas. En cuanto a vehículos, calculamos que entre un 10 y 15% del parque automotor debe estar asegurado, unos 150.000 motorizados.

¿Las firmas han acompañado la dinámica del sector?
Se han vuelto más conscientes, pese a que solo el 20% de las empresas registradas en Fundempresa (más 270.000 empresas) tiene seguro. Las grande compañías como las petroleras, las telefónicas y los bancos sí están aseguradas, pero no las pymes, que son nuestro gran reto.

¿Cómo piensa ‘seducir’ a las pymes?
Primero, internamente estamos encarando una reestructuración orgánica, en la que estamos promoviendo una línea específica que se va encargar de ‘atacar’ a las pymes ¿por qué una línea específica? porque atender pymes es diferente a negociar con grandes industrias. El trato al cliente y los procesos son distintos.

¿Cuántas pymes pretende asegurar hasta 2020?
Hasta 31 de diciembre de 2015 tenemos 530 pymes aseguradas. Nuestro objetivo es llegar a 5.000 pymes; es decir, multiplicar por 10 la cantidad de pymes aseguradas. Las pymes son el 85% de las empresas del país, asegurar a 5.000 no es un reto imposible.

John D. Daniels. Las ventajas internas llevan a las empresas a otros países

John D. Daniels. El reconocido experto estadounidense en negocios internacionales afirma que la visión de las compañías privadas y públicas bolivianas para hacer transacciones comerciales con empresas de otros países se enfoca, principalmente, en la importación y la exportación, cuando hay otras herramientas que pueden usar para cruzar las fronteras o ampliar su presencia en el exterior, como las franquicias, los derechos de propiedad intelectual y la inversión extranjera directa, entre otros.


John D. Daniels, profesor de la Universidad de Michigan, llegó este mes a Bolivia para dar cursos sobre negocios internacionales a estudiantes de posgrado de la Universidad Privada Boliviana y conferencias a ejecutivos de alta gerencia de La Paz. El experto ha publicado más de 100 artículos y documentos y 15 libros como coautor relacionados con el tema. Una de sus principales obras es Negocios internacionales: Ambientes y operaciones, que se encuentra en su decimosexta edición con traducciones autorizadas en siete idiomas.

— ¿Cómo ve el desarrollo del mercado boliviano en relación a su intercambio comercial con mercados de otros países?

— Dentro de lo que he podido ver, lo que más hacen las empresas bolivianas es importar y exportar, y ésa es solo una parte de los negocios internacionales. También se pueden hacer negocios con franquicias, derechos de propiedad intelectual e inversión extranjera directa, entre otros.

— ¿Clasificaría al mercado boliviano como emergente?

— Cualquier mercado que no haya sido desarrollado completamente es emergente. La expansión del país en los últimos cinco años ha sido del 5%, lo que muestra que está emergiendo. Pero hay que tomar en cuenta que el crecimiento de Bolivia se ha dado en un contexto en el que los precios internacionales de los recursos naturales han sido muy altos, con el riesgo que eso implica. En realidad, los emergentes tienen economías cuyo crecimiento no depende de los recursos naturales, los motores de su desarrollo son otros.

— ¿Cómo una compañía puede ampliar su participación en los negocios internacionales?

— Dar el salto depende de que la empresa pueda tener un tipo de producto o tecnología realmente superior a la que se vende en otros mercados. Por ejemplo, la guatemalteca Pollo Campero empezó a poner filiales en varios países de América Latina y China gracias a algo tan simple como su sabor. Lo que se debe tener es un producto estrella que se pueda mandar a otros países.

— ¿De qué depende que las empresas ya sean privadas o públicas puedan dar ese paso?

— Depende de lo que pase con esas compañías dentro de su país. Para que puedan dar ese salto deben tener éxito en el abastecimiento del mercado interno y hacer que ese éxito se pueda introducir en el mercado externo. Cuando la empresa está consolidada y es relativamente grande puede empezar a pensar en otros países, porque ya sabe que lo que está vendiendo es algo que la gente está comprando (...). Cuando las empresas dan ese salto lo hacen porque en el mercado interno han llegado casi a un nivel de saturación con una tasa de crecimiento más baja en relación a la que se puede esperar en otros mercados.

— ¿Cuál es el principal riesgo que se enfrenta al realizar este tipo de operaciones?

— Los riesgos son bastante importantes. El principal es que al entrar a un nuevo mercado las empresas poseen mucho menos información de ese lugar que la que tienen del mercado doméstico. Y muchas veces deben compensar esa falta de información con una mejor tecnología o un mejor producto al que se está ofreciendo en ese mercado.

— ¿Qué hay de las ventajas?

— Una de las principales es que puedes crecer más como empresa y ese desarrollo está relacionado con el hecho de estar en un nuevo mercado que no es afectado por los problemas de la economía de tu país. Entonces, puedes diversificar el riesgo yendo a países que reaccionan de manera diferente al shock que sufre hoy toda la región.

— ¿Para las empresas de un país en crecimiento, como es el caso de Bolivia, es recomendable asociarse con firmas internacionales para facilitar su acceso al ámbito externo?

— Depende de la situación, en algunos casos este tipo de alianzas puede ser exitosa, en otros, no tanto. Por ejemplo, una asociación con Coca-Cola le permite a una pequeña empresa de bebidas acceder a un sistema de distribución consolidado, mientras que la multinacional se beneficia del producto de su socia. Es una situación en la que ambas empresas ganan.

— ¿Cuáles son los principales puntos a tomar en cuenta a la hora de cruzar las fronteras?

— Depende mucho de la compañía y el producto que se quiera sacar, pero primero se debe hacer un escaneo muy rápido de todos los países y evaluar los riesgos y beneficios de entrar a ellos. Se toman en cuenta puntos como el crecimiento de la economía, la cantidad de población y la cultura. Burger King, por ejemplo, llega a mercados cuya población, principalmente joven, coma mucha carne de res, que tenga centros comerciales para vender su producto y que tenga empresas que puedan hacerse cargo de su franquicia (...). Existe, además, la posibilidad de que haya personas del país de origen de la empresa que se encuentran en ese nuevo mercado y que se convierten en potenciales compradores de los productos que lleva esa empresa.

— ¿Y el impacto que tiene la llegada de compañías internacionales a un mercado cualquiera y sus empresas?

— Existen muchos beneficios de que vengan empresas internacionales, porque eso implica que las locales tendrán que competir y ponerse al nivel de las extranjeras. Además, las foráneas traen tecnología a la que pueden acceder las domésticas y capital que puede diseminarse. Ser más eficientes le permite a una compañía local competir con las empresas internacionales no solo en el mercado propio, sino también en otros países. Entre los riesgos, está el hecho de una empresa que utilizará los recursos de una economía local. Entonces, hay que valorar y ponderar el efecto del uso de los recursos de un país por parte de una compañía internacional y de una local.

— ¿Cuál es su mayor consejo para las firmas bolivianas interesadas en salir a otros países?

— Que vean cuales son las ventajas que tienen frente a empresas extranjeras, analizar los mercados internacionales para ver que esas ventajas sean lo suficientemente grandes para competir con las empresas de esos países y explotar esas virtudes para entrar en ellos.

Perfil

Nombre: John D. Daniels

Profesión: Economista

Cargo: Profesor de la Universidad de Michigan

‘Uno de los estudiosos más prolíficos’ en el sector

Recibió su licenciatura en Economía en la Universidad de Miami y tiene una maestría en Administración de Negocios de la Universidad de las Américas y un doctorado en Negocios Internacionales de la Universidad de Michigan. También posee un doctorado honorario de la peruana Universidad Privada Antenor Orrego. La revista Gestión Internacional se refirió a él como “uno de los estudiosos de América del IB (International Business) más prolíficos”.

Fue docente y ocupó diferentes cargos en las universidades estadounidenses de Georgia, Pensilvania, Indiana y Richmond. Recibió varios reconocimientos internacionales y, actualmente, es profesor en la Universidad de Michigan.

martes, 19 de abril de 2016

Pasos imprescindibles para crear un negocio en línea



Internet es una plataforma de negocios muy poderosa. Muchas personas han sido capaces de generar excelentes ingresos a través de la red, incluso superiores a los que pueden obtenerse por medio de una tienda convencional. ¿Deseas montar una empresa en línea? ¡Buena decisión! A continuación 10 pasos que debes seguir para hacer esto posible.

1
Determina qué vas a ofrecer
Si deseas iniciar con el pie derecho, necesitas decidir el enfoque que le darás a tu negocio. No se trata de tener una noción de lo que deseas ofrecer a tu público, debes realizar una investigación para averiguar si tu idea es viable. Esto implica analizar a tu posible competencia para determinar si serás capaz de ofrecer algo mejor.

2
Escoge nombre atractivo
Tu empresa se dará a conocer principalmente por medio de un sitio de internet. Por esa razón, es muy recomendable elegir un nombre que esté disponible como marca de dominio. Procura que sea una palabra o frase corta fácil de recordar.

3
Invierte en capacitación
Evita cometer equivocaciones que trunquen tus aspiraciones. Si deseas que tu negocio se consolide y se mantenga vigente, debes invertir en capacitación. En internet hay cursos, tutoriales y manuales profesionales que te ayudarán a administrar tu negocio y conseguir el éxito más rápidamente.

4
Equilibrio laboral y personal
Si tu vida personal funciona correctamente, es más probable que tu empresa tenga éxito. Una persona equilibrada tiende a tomar mejores decisiones a escala profesional. Por tu bien y el de tu negocio, aprende a separar el trabajo de tu vida personal. Fíjate un horario y apégate a él.

5
Contrata gestoría online
Aunque tu negocio vaya a estar en el mundo virtual, deberás pagar impuestos. Estar pendientes de los asuntos financieros podría restarte tiempo y distraer tus objetivos. Para que tus obligaciones fiscales no sean una carga, es mejor contratar un servicio de gestoría online.

6
Ponte un límite de gastos
Desde el principio analiza cuál es tu presupuesto y determina cuánto puedes gastar. Hay que ser realista, ya que las ganancias demoran en llegar. En internet se puede hacer mucho con poco dinero. Solo es cuestión de invertir con inteligencia.

7
Registra tus movimientos
Siempre es bueno anotar todos las acciones que realices en la construcción de tu negocio. Así podrás determinar fácilmente tus errores y aciertos. Si logras que tu empresa online crezca, toda la información recabada te servirá para replicar esa misma fórmula en un nuevo proyecto.

8
No intentes hacerlo todo
No quieras hacer todo nuevo y diferente. Debes invertir en herramientas y servicios que te ayudarán a realizar tareas complicadas en poco tiempo y con menos esfuerzo. De otra manera, acabarás frustrado y probablemente te des por vencido.

9
Campañas de publicidad
Destinar una parte de tu presupuesto en publicidad te ayudará a generar ingresos mientras tu negocio se da a conocer por sus propios méritos. Por supuesto, el gasto que realices en publicidad debe ser razonable.

10
Utiliza las redes sociales
Son excelentes medios de promoción y lo mejor de todo es que las más populares son gratuitas. Utilízalas a tu favor

Arturo Condo es profesor de estrategia y publicidad de la Escuela de Negocios Incae

Arturo Condo es profesor de estrategia y publicidad de la Escuela de Negocios Incae, llegó a Cochabamba para sostener conversaciones con Aldeas Infantiles SOS y la Federación de Empresarios Privados de Cochabamba (FEPC). El objetivo fue exponer un proyecto para que las empresas puedan hacer una buena inversión de sus proyectos de responsabilidad social.

El proyecto, auspiciado justamente por Aldeas SOS, implica dos aristas. La primera: convencer a los empresarios de que dirigir sus proyectos de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en la niñez y adolescencia es altamente rentable (social y hasta financieramente), y segundo, establecer alianzas con instituciones que tiene más experiencia en el tema para que los proyectos sean estratégicos (tengan mayor impacto). De hecho, ya existen algunos adelantos con Aldeas SOS, y se busca lanzar el proyecto en una gran campaña de difusión durante la realización de Feria Internacional de Cochabamba.

-Usted vino a exponer un proyecto de responsabilidad social con los empresarios privados, ¿en qué consiste el proyecto?

-Es básicamente una caja de herramientas a empresas de todo tamaño, en alianza con la Federación de Empresarios Privados de Cochabamba, pero implica a toda Bolivia. La caja de herramientas dará la facilidad a las empresas que les interesa apoyar a la niñez y adolescencia como parte de su RSE, ayudarles a encontrar las mejoras formas de cómo involucrarse y en qué temas. Lo que hacemos es ver dónde están las coincidencias, qué cosas son estratégicas para la empresa y que le darían valor en términos de la niñez y adolescencia.
-¿Por qué recomienda enfocar los proyectos en niñez y adolescencia?

-En Bolivia hay 4 millones de niños, de los cuales 800 mil están en riesgo. Si dejamos las cosas así, implica aumentar tasas de violencia, bajar tasas de educación, bajar condiciones de salud, aumentar la desnutrición, y probablemente necesiten trabajar desde los 14 años. Cuando apoyamos a los niños y adolescentes para un mejor desarrollo, como tienen toda la vida por delante literalmente, desarrollan mucho valor económico y social durante toda su vida. En el otro extremo, cuando un niño fallece todo el potencial se acabó. Lo mismo pasa con un niño que sufre de desnutrición o que no termina la escuela.

-Entonces, estamos hablando de retorno social para la sociedad en general y no tanto para la empresa en particular…

-También para la empresa. No conozco Bolivia, pero en Centroamérica, los niveles de violencia son altos. Cualquier empresa quisiera vivir en una sociedad sin esos niveles de violencia.

-Entonces ¿qué les decimos a las empresas que enfocan sus proyectos de RSE en otras áreas?

-Algunas se dedican a medioambiente, educación financiera, y eso está bien… pero está probado que el mayor retorno social está en la niñez. Fuimos anfitriones (Incae) en un proyecto de Banco Interamericano de Desarrollo (BID). En ese proyecto se rankearon las 10 intervenciones sociales más rentables, y las tres primeras tenían que ver con niñez y adolescencia.

- ¿Por qué aliarse con una organización civil?

-Hay que considerar que las empresas son expertas en lo que hacen, pero no necesariamente en temas de la niñez, entonces la idea es aliarse con organizaciones que sí son expertas. Si cada empresa se propusiera educar a cinco niños, cuando un colegio educa a 400… las empresas lo harían mal y a un costo muy caro.

-Siempre se ha criticado que los proyectos sociales en Bolivia no se coordinan, hay cruces de proyectos y vacíos…. ¿El proyecto ha considerado eso?

-La idea es que las empresas trabajen en conjunto con otras organizaciones y también en coordinación entre ellas. Por ejemplo, las empresas grandes tienen suficientes recursos para enfocarse en un tema para generar un gran impacto, mientras que las pequeñas… es muy difícil que solas puedan tener un impacto medible. Entonces parte de la propuesta es que tal vez varias empresas pequeñas puedan aliarse. No siempre con dinero, también podría ser con voluntariados o con productos en lo que la empresa sea experta.

-¿Cuál sería el rol de la FEPC en este proyecto?

-Hay varios roles que puede jugar, uno es traer a la mesa de negociaciones al empresario privado. Otro, que a partir de su Observatorio de Responsabilidad Social se pueda evaluar los proyectos, apoyar a empresas medianas y pequeñas. Ya serían los primeros pasos para buscar eficiencia.

- ¿Y el rol del Estado?

-Eso cambia, según el caso. Hay grados de vulnerabilidad de la niñez. Desde los casos en los que el niño aún está en un ambiente familiar hasta la marginalidad absoluta. Está claro que estos últimos competen más al Estado, y que la empresa privada puede ayudar más en los del medio.

-¿Se ha hecho un estudio de cómo se ejecutan los proyectos de RSE en Bolivia?

-Nosotros no. La más cercana es la del Observatorio de Responsabilidad Social de Cochabamba. También hay otros en Latinoamérica. Lo que sí podemos mencionar es que todavía una parte muy grande no son proyectos estratégicos y responden más a filantropía o a mejorar la imagen de la empresa.

Hay una ley que obliga a las empresas a destinar el 1 por ciento de sus utilidades en RSE.

Sí tienen una ley, y eso es un acierto. En otras partes también es así. Eso empuja a que haya recursos, pero no necesariamente a que los proyectos sean estratégicos. Hago una donación a un hospital, cumplo con la ley y ya está.

-¿La clave es entonces casar esa obligación de responsabilidad social con una promesa de rentabilidad?

-Sí, pero rentabilidad a largo plazo. Una visión de sociedad más próspera, que consume más, que es más productiva, una sociedad con menor violencia y con menores costos de vivir. Si la empresa logra ver ese paquete, la inversión tiene futuro.



SEMBLANZA

Arturo Condo se desempeñó como rector del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas Incae Bussines School desde 2007 hasta 2015. Graduado con Alta Distinción de Incae, donde recibió el honor de Escolasta Distinguido (recibido sólo por siete personas en la historia de Incae). Obtuvo su doctorado en Harvard Business School.

Profesor en áreas de estrategia empresarial y negocios internacionales. Enseñó cursos de maestría, seminarios y programas ejecutivos de Incae. Impartió en forma conjunta con el profesor Michael Porter un curso sobre Microeconomía de la Competitividad. En el Clacds lidera un equipo de profesores e investigadores que apoya proyectos orientados al desarrollo sostenible. Autor de libros y artículos en temas de estrategia y competitividad.

lunes, 18 de abril de 2016

Juan I. Rodríguez. El Vicepresidente de Desarrollo de Negocios para América Latina de Resort Condominiums International



RCI, proveedor estadounidense de productos y servicios para la industria global del turismo, cuenta con la red de intercambios vacacionales más grande del mundo: al menos 4.500 centros en más de 100 países. En Bolivia participa por ejemplo en el megaproyecto inmobiliario Mar Adentro, en el que desde 2017 se construirá un resort de lujo con una inversión de $us 17 millones.

— ¿Cuándo llegó la empresa al país y con cuántos productos?

— Cuando desarrollamos mercados tratamos de ser actores fundamentales ayudando a los inversionistas a buscar los productos o los nichos de mercado que puedan hacer potencial al turismo (...). Entramos a Bolivia en 1994, pero en ese entonces no se desarrolló de manera importante el concepto de propiedad vacacional, algo que sí ocurrió a partir de 2014 con al menos tres desarrolladores importantes en la región, siendo uno de los proyectos más ambiciosos, creativos e importantes el de Mar Adentro (en el Urubó, Santa Cruz). RCI interviene en tres áreas de la industria vacacional latinoamericana: en consultorías, nos involucramos en proyectos relacionados con la propiedad vacacional que están en fase de desarrollo; en el intercambio propio del bien vacacional; y en el servicio a los clientes que compraron este producto, del que en términos económicos se vende en la región el equivalente a 400.000 semanas (al año), poco más de $us 6.000 millones. Esto significa que el turismo y el tiempo compartido han sido el motor de la economía de los países y para nosotros, como compañía mundial, es importante que este tipo de productos se propaguen en este país, porque los ayuda a seguir creciendo.

— ¿Cuál es su evaluación sobre el desarrollo de esta actividad?

— El turismo es una de las actividades económicas más importantes y más dinámicas del mundo. De hecho, su crecimiento ha sido de aproximadamente 4% (anual) en los últimos 50 años. Hay muy pocas industrias que de manera sostenida han registrado ese crecimiento por tanto tiempo (...). Debido a eso, diría que prácticamente todos los países hoy en día están volcando sus ojos a la llamada “industria sin chimeneas” y para eso hay que desarrollar una serie de productos que se complementan entre sí (...). Bolivia, por su parte, es un país que en los últimos años ha tenido un crecimiento sostenido del Producto Interno Bruto que le ha permitido tener una clase media mayor que, a su vez, puede consumir más productos turísticos. Entonces, ¿porque a RCI le interesa tanto este país?, porque está despertando de forma importante, por lo que su industria turística debería despertar también de manera importante. Hablo de la experiencia, no de ciudades o playas específicas, sino de muchos tipos de experiencia dentro de lo que son los productos turísticos. ¿Por qué?, porque es lo que ha cambiado de manera importante en los últimos 30 años. Los turistas han pasado de buscar un hotel con una habitación bonita, a querer un spa, una cancha de golf y otras amenidades. En este momento, estamos cruzando una frontera y lo que estamos buscando son experiencias: ése es el giro que está dando el turismo en el mundo.

— ¿Qué efectos puede traer la desaceleración de la economía latinoamericana para el sector?

— Estamos en la industria correcta. ¿Qué quiere decir eso?, que los vaivenes económicos han existido y van a seguir existiendo. Tuvimos crisis en Latinoamérica en los 60, los 80 y los 90, quizá tuvimos un período más estable entre 2004 y 2010, pero ahora estamos viendo otra vez momentos turbulentos.

Eso es constante en todo el globo terráqueo. Pero lo que también ha sido constante es la necesidad de tener experiencias vacacionales del ser humano.

Entonces, independientemente de los ciclos económicos, el crecimiento de los productos vacacionales ha mostrado una tendencia positiva en los últimos 60 años. Esto no quiere decir que no existan retos, que no tengamos momentos económicos difíciles y que no haya que poner mucha ciencia en cómo se hacen los negocios, pero sí quiere decir que la industria de los viajes va a seguir creciendo, porque es una necesidad humana vital.

— ¿Qué cosas ha hecho bien el negocio boliviano del turismo y qué cosas debería cambiar?

— En esta actividad, es importante entender cuáles son los nichos de mercado que existen, como el médico, de negocios, de convenciones, de esparcimiento y otros. Entonces, creo que Bolivia tiene que entender en qué nichos de mercado es importante estar. Si bajamos ese ejemplo a Santa Cruz, pues un primer paso importante es lo que está haciendo con el turismo de negocios y el de esparcimiento. Bolivia es un país que tiene puntos naturales que habría que explotar y que pueden ofrecer una buena experiencia turística.

— ¿Santa Cruz está liderando entonces el turismo nacional?

— Sí, por la cantidad de experiencias, servicios de calidad y el clima, que es un determinante para el turismo de esparcimiento (...). Es una región esencial en el turismo interno y en la economía del país, una región que el boliviano percibe como lugar para vacaciones y que puede ser percibida también como importante lugar de vacaciones por los latinoamericanos.

— ¿Cómo ve el futuro de la industria local sin chimeneas?

— La economía va a entrar en un ciclo que vamos a llamar “interesante”. Si los inversionistas y el Gobierno empiezan a buscar diferentes nichos turísticos aprovechables, veo un crecimiento positivo en el sector, y me refiero a aprovechar lugares como Santa Cruz, lugares que ofrecen diferentes experiencias vacacionales y para eso se necesita inversionistas, infraestructura y productos.

Perfil

Nombre: Juan Ignacio Rodríguez

Cargo: Vicepresidente de Desarrollo de Negocios para América Latina de RCI

Especialista en la expansión de la actividad turística

El mexicano tiene más de 25 años en las áreas de ventas y mercadotecnia de la actividad del turismo y posee amplia experiencia en proyectos de mejora continua para la industria vacacional desarrollados en Europa y América Latina. Trabaja en RCI desde 2000 y actualmente ocupa el cargo de Vicepresidente de Desarrollo de Negocios, cargo bajo el cual no solo ha promovido el continuo crecimiento del negocio principal: afiliaciones y desarrollo del tiempo compartido, sino que también ha favorecido el crecimiento del área de bienes raíces orientados al turismo —principalmente dentro del mercado de lujo—. Bajo su gestión se han diseñado, desarrollado e implementado varios productos y servicios nuevos en los principales destinos turísticos de la región.