martes, 11 de octubre de 2011

Jeannette Paredes: «La empresa debe ser también un lugar de desarrollo personal y grupal»

Habla con pasión de todo lo que puede hacer la sicología aplicada en diversos escenarios. Pero esta vez Jeannette Paredes está doblemente entusiasmada porque le toca hablar de un programa que ella misma ha creado para introducir la disciplina de manera distinta en las empresas, porque se centra en el bienestar de los funcionarios y bajo un mecanismo que, además, rompe paradigmas.


Su propuesta, que ya se aplica en el grupo empresarial Landicorp, para sus cinco firmas, se denomina Programa de Bienestar Empresarial (PBE). Así habló Paredes de este nuevo servicio.
- ¿Por qué dice que el PBE rompe esquemas e innova la actuación del sicólogo?


- Este programa rompe un poco los paradigmas de la función del sicólogo que ha estado en una labor más externa en las empresas. Generalmente está más en recursos humanos y en selección de personal. El desarrollo humano se lo aborda, pero desde un ámbito diferente. Nuestro programa entra en la empresa desde una perspectiva más humanizadora, dando y reconociendo al trabajador, de cualquier parte de la estructura, la opción de consultar aspectos sicológicos que no necesariamente tienen que ver con el trabajo. Como funcionario, no solo voy al trabajo con mi acción, voy también con mis preocupaciones, con mis problemas. Por eso, esto se trata de humanizar más el trabajo, reconociendo que el ser humano es figura central de un ramo netamente laboral.


- ¿Surge como una necesidad actual en las empresas?
- Surge como una propuesta creativa. El grupo empresarial con el que se pone en marcha este programa apuesta por las ideas disruptivas. Esto está creado para quienes quieren romper paradigmas y saben que hay que apoyar a la persona, que puede estar con un problema familiar o con una relación no saludable dentro de la empresa. Aquí también se hace mediación de conflictos. Se ven problemas personales o requerimientos específicos, como el del personal nuevo, por ejemplo, que entra y necesita orientación, motivación.
- ¿Cuál es el mecanismo para aplicar este servicio?


- Se hace a través de talleres, se combina con el abordaje individual, con un espacio terapéutico y también con charlas sicoeducativas. Hay diferentes fases, la capacitación y los talleres se programan en diferentes etapas del año. La presencia del sicólogo en la empresa se da una vez por semana. Además, hay un trabajo externo que puede derivarse al consultorio.
- ¿Hay problemas personales que repercuten en el rendimiento laboral?


- Si hay problemas relacionados con la salud o con los hijos, por ejemplo, tiene una opción en esta empresa de trabajar estos aspectos y salir beneficiado. Al final, hay que ver que una empresa es un sistema donde todos estamos interconectados. Lo que usted hace afecta al otro. No solo son lazos familiares, sino también empresariales los que hay que ver. De muchas maneras, lo que hay en una empresa es una red de vida. Se trata de dar apoyo a todo trabajador, independiente del rango, que necesite este tipo de ayuda. Además, se aplica a las personas de la empresa, pero también se extiende a la famila. Si alguien tiene un problema con otra persona de la empresa, se hace mediación. Pero si el problema que tiene es con con su padre, por ejemplo, y en casa hay un padre que está con depresión, el programa se extiende más allá de la empresa. Es como una red que se expande hacia el cuidado de todos.
- ¿Requiere cierta madurez para ser aplicado, tomando en cuenta que existe todavía cierta resistencia a la consulta sicológica en muchos casos?
- Hay muchos tabúes todavía. En nuestro país la sicología es joven, pero también sucede en otros países, donde hay dificultad para aceptar y acudir a este tipo de experiencia; sin embargo, a pesar de lo nueva que pueda ser esta disciplina en nuestro medio, veo que también hay avances acelerados que conducen hacia la aceptación de este servicio.
- ¿Hay también cambio en las empresas para comenzar a ver esto como una inversión y no como un gasto?


- Creo que es más simple de lo que se piensa, es la elección más allá de la visión única de ganar, de tener un beneficio económico, que es importante porque por eso se crean las empresas, pero también es fundamental valorizar este otro aspecto, el ser humano. Hacerlo de este modo lleva precisamente a beneficios de productividad. Para mí es como usar la inteligencia y el factor humanizador. Es no quedarse con la visión de alguien del engranaje que me hace ganar dinero, sino de alguien del engranaje al que se reconoce como persona, con sus necesidades y desde un punto de vista sistémico.


- ¿Es un servicio solo para empresas grandes, con muchos funcionarios?
- Donde haya personas trabajando, allí se aplica. No importa si es una empresa pequeña o grande.
- Suele haber personas que son más conflictivas, que siempre discuten, que reniegan todo el tiempo y pelean por todo y por nada. ¿Qué se hace en esos casos?
- Se puede intervenir con esa persona de forma individual. Hay que saber que el factor confianza en este trabajo es vital. El sicólogo que lleve un programa de este tipo tiene que tener habilidades éticas y sociales, porque trabaja con la confianza de las personas. Solo a partir de ahí puede abordar al trabajador complicado, al conflictivo e incluso al improductivo. Se lo puede encaminar según cada caso, porque puede darse que por falta de capacitación se vuelve complicado. Entonces, hay que darle una perspectiva diferente al conflicto. No es siempre negativo, puede empezar a verse como una oportunidad para mejorar. Hay que dar atención al verdadero problema y ser capaces de encontrar en él un impulso para avanzar.
- ¿Qué resultados le ha permitido ver la aplicación de este programa hasta ahora?


- El grupo que ha apostado por este programa puede ver el impacto en el ambiente laboral, en el compromiso de las personas. Es diferente ir a trabajar con gusto todos los días, lo que no quiere decir que se haya alcanzado el clima perfecto, porque somos personas imperfectas, pero sentir que hay valores con los que se identifican todos es diferente. Además, se puede descubrir potencialidades. Para que todo esto funcione, hay que tener una nueva idea de empresa, entendida no solo como lucro, sino también como un lugar para desarrollar bienestar personal y grupal. La empresa que acepta esto se identifica con estos valores, en la gente y en el engranaje humano como perspectiva de logro que beneficia a todos.
- ¿Se hace esto más necesario a medida que crece la ciudad y aparecen más empresas de gran porte, con mucho personal?

- Claro, pero lo importante es ver que pueden haber las oportunidades de organizar el recurso humano. Se trata de ver cómo podemos desarrollar aún más a ese personal con el que contamos. Creemos en el desarrollo humano y para que esto dé resultado, el directorio, los altos mandos tienen que estar comprometidos.

En vez de que el trabajador o la trabajadora vaya al sicólogo, este profesional va a la empresa

Se trata de hacer la diferencia en el clima organizacional y que este repercuta en productividad

Se ve al funcionario como alguien que hace parte del engranaje que también es una persona con necesidades

FACETAS

Rol de docente y terapeuta familiar
Jeannette Paredes estudió en la Universidad Católica de Petrópolis, en Brasil. Tiene especialidad en sicología clínica, escolar y empresarial. Además, en análisis transaccional, sicología médica y terapia familiar sistémica. Ha desarrollado habilidades para manejar dinámicas de grupo y realizar mediación de conflictos. En el área empresarial realiza capacitaciones y consultorías. Es catedrática de la Universwidad Privada de Santa Cruz y docente del diplomado en Orientación y Consejería Familiar. Tiene trabajos de evaluación organizacional que ha realizado para empresas de diversos ámbitos. Ha desarrollado programas como el de mediación escolar, que se aplica en el colegio Alemán y el de Bienestar Empresarial, que se pone en práctica en el grupo Landicorp.

PARA TOMAR EN CUENTA

El concepto que desarrolla el bienestar empresarial parte de que todos somos multiculturales y cada uno trae consigo su forma de ser, su propia cultura. Estar conectados hace que mis acciones impacten en las demás personas.

La postura del terapeuta curioso debe ir de la mano del terapeuta respetuoso y capaz de manejar relaciones sociales.

Hay mucho por hacer en sicología, un área nueva en el país, pero que avanza de forma acelerada para encontrar aplicación en distintos campos.

Promover el desarrollo de trabajos a nivel sicosocial es una tarea que debe nacer desde el respeto, la flexibilidad y creatividad para el profesional que está dispuesto a aportar y a ayudar.

Las familias y las empresas bolivianas se encuentran en un momento de apertura, de descubrir en los terapeutas una opción de ayuda y desarrollo que puede ser beneficiosa.

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